Es uno de los mejores remakes en la historia del cine de terror, y está a punto de volver a los cines

Nosferatu contará con un remake que ya tiene fecha de estreno en España, pero ya contó con otro a finales de los años 70. Y que será difícil de superar, eso seguro. 

Ya lo hablamos en Computer Hoy: en ocasiones suelen existir confusiones entre el mítico conde Drácula y Nosferatu, la clásica película protagonizada por el llamado conde Orlok, una libre adaptación (aunque bastante fiel en su concepto) del personaje creado por el irlandés Bram Stoker. En realidad son lo mismo, pero no lo son, por decirlo de alguna manera.

Por ejemplo, el conde Orlok es calvo, de orejas puntiagudas y garras afiladas, una imagen muy diferente a la que tradicionalmente se asocia con Drácula. Este invierno, Nosferatu volverá a los cines en forma de remake. Pero aunque a algunos no lo recuerden, ya existió un intento por modernizar al vampiro, y lo cierto es que se trata de una auténtica película de culto.

El remake de Nosferatu 

En 1979, Werner Herzog, uno de los más destacados directores de cine europeo, se embarcó en un proyecto cuanto menos ambicioso: un remake de Nosferatu (1922), el clásico expresionista dirigido por F.W. Murnau. La película original es considerada una de las piedras angulares del cine de terror y uno de los primeros largometrajes de vampiros en la historia.

En su remake, Herzog se mantuvo fiel a la obra original, un tributo respetuoso al expresionismo alemán. Pero también aportó novedades. En lugar de imitar el estilo expresionista en blanco y negro, Herzog optó por el uso del color, lo que le permitió intensificar el ambiente sombrío con una paleta de colores apagados que realzaban la decadencia y la desesperación de sus personajes.

Nosferatu, vampiro de la noche, no solo fue un film elogiado por la crítica, sino que muchos también alabaron el trabajo del célebre actor Klaus Kinski, que para la ocasión se metió en la piel del vampiro, con resultados más que sorprendentes. En lugar de representar una figura imponente y carismática, hizo Lugosi, o el monstruo repulsivo de Murnau, Kinski creó una criatura atormentada. 

Teniendo todo esto en cuenta, el nuevo remake de Nosferatu, cuya fecha de estreno prevista en España (y también en Estados Unidos) está prevista para el 25 de diciembre, tendrá un reto doble: igualar al clásico de Murnau, pero también estar a la altura de la visión de Herzog. Esta última puede verse en Amazon Prime Video actualmente, y resulta sumamente recomendable.

Willem Dafoe, un clásico del vampirismo 

En cualquier caso, el nuevo Nosferatu de 2024 tiene elementos interesantes. Para empezar, que detrás del proyecto esté el director Robert Eggers, responsable de La bruja y El faro. Pero hay otro elemento que llama la atención dentro de su reparto: la presencia de Willem Dafoe, quien ya interpretó al mismísimo conde Orlok en la notable película La sombra del vampiro.

Esta película, estrenada en el año 2000 y dirigida por E. Elias Merhige, jugaba con una idea que siempre se ha rumoreado: que el alemán Max Schreck, actor original que hizo de Orlok en el Nosferatu de Murnau, fuese realmente un vampiro de carne y hueso (o de lo que estén hechos los vampiros). Ahora, Dafoe volverá a este particular universo de sombras, aunque bajo una perspectiva muy diferente. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: