Esta película de Prime Video es un remake de un clasicazo de la ciencia ficción, pero también una locura de los 80

El mítico director de La matanza de Texas o Poltergeist decidió trabajar con Cannon Films para realizar una película fantástica totalmente disparatada. 

Hoy en día es imposible pensar que pudiese existir en Hollywood una productora tan disparatada como Cannon Films. Pero allá por los 80 no solo fue posible, sino que lanzaron al mercado todo tipo de películas de ninjas, vengadores urbanos, terror y ciencia ficción. Para bien y para mal, la serie B de los años 80 suele asociarse con muchas de sus producciones. 

A veces, sus propósitos iban más allá de enfrentar a Chuck Norris con la enésima amenaza contra Estados Unidos, e incluso se lanzaban a realizar algo muy distinto. En este caso, un remake de todo un clásico de la ciencia ficción. El film, que ha envejecido horriblemente mal, tiene sin embargo cierto encanto añejo. Siempre y cuando te lo tomes tan poco en serio como se lo tomaron sus responsables. 

Ciencia ficción ochentera (y de serie B) en Prime Video

Cuando el director Tobe Hooper se lió la manta a la cabeza y decidió dirigir un remake del clásico Invasores de Marte, seguramente sabía dónde se metía. La productora Cannon Films ya se había caracterizado por hacer todo tipo de películas "cutres" en los más diversos géneros. Pero también es verdad que había logrado conseguir algún que otro éxito casi inesperado. 

Invasores de Marte pretende, al menos durante su primera mitad, ser casi una mezcla entre E.T. y Encuentros en la tercera fase. Salvando todas las distancias habidas y por haber, claro. Una noche de tormenta, un niño se asoma a su ventana y ve como una luminosa nave espacial aterriza en una colina cercana a su casa. Cuando se lo dice a sus padres, esto no creen que sea verdad.

Pero pronto empiezan a suceder cosas raras. Sus propios progenitores se comportan como robots, y en el colegio también algunos profesores y alumnos no parecen los mismos. Hasta ahí, la película resulta más o menos entretenida, a pesar de las pobres interpretaciones. Incluso tiene cierto aire inquietante que recuerda a La invasión de los Ultracuerpos

El caso es que entonces David (que así se llama el niño), con la ayuda de la enfermera de la escuela Linda Magnusson, trata de desentrañar lo que sucede y detener la invasión. Aparece el ejército, la NASA e incluso los propios marcianos, que tienen un aspecto cuanto menos peculiar. La película costó unos 7 millones de dólares, y lo cierto es que no se gastaron mucho en efectos especiales. 

Un remake diferente al original

Aunque Tobe Hooper se mantuvo un tanto fiel a la película original de los años 50, todo tiene un estilo totalmente ochentero. Es decir, horterilla, algo ingenuo pero también con cierto encanto. Cuando el cine solía buscar entretener, sin más. Lo que sí se perdió por el camino fue el carácter más onírico de la clásica (aunque también esta era serie B, ojo). 

La segunda mitad de Invasores de Marte demuestra que el director de La matanza de Texas o Poltergeist no tuvo su mejor tarde con ella. Pero también que la película, si se ve en clave de humor más que en el de ciencia ficción o, por supuesto, terror, tiene su punto. Quien sabe, tal vez esa fuera la idea original desde un principio, ¿no?