Prime Video tiene la última y olvidada película del director de Hellraiser, una frikada de terror sobre magia y sectas

El mítico Clive Barker, responsable también de Candyman y Razas de noche, no volvería a ponerse más detrás de las cámaras después de este controvertido trabajo.
En muchos sentidos, el nombre de Cliver Barker siempre estará ligado a Hellraiser. El autor británico fue el responsable de la novela original, y también de la película clásica de los años 80. De hecho, por aquel entonces ya se había convertido en una de las mayores sensaciones dentro del género de terror gracias a sus aclamados Libros de sangre.
Pero la carrera de Barker no se limita solamente a los cenobitas. De hecho, entre las películas más frikis de Prime Video, puede encontrarse el que a la postre sería su último trabajo como director. Estrenado ya a mitad de los años 90, el film no logró convencer demasiado en su momento, y pasó más bien desapercibido. Hoy, en cambio, es también considerado medio de culto.
La película más personal del director de Hellraiser
Cualquiera que haya leído a Clive Barker, sabe que sus obras van más allá del terror carnal por el que se hizo famoso, y de clásicos como Hellraiser o Candyman. Muchos de sus libros, de hecho, tienen casi más de fantasía oscura, y muchas veces cuentan con personajes y tramas extremadamente peculiares, fruto de la genuina imaginación del escritor.
Esto es algo que ya se notaba en El señor de las ilusiones, la película de Prime Video de 1995 y que, al igual que Hellraiser, fue dirigida por el propio Clive Barker. En ambos casos se inspiró en un texto suyo, aunque en esta ocasión concreta fue en uno de los relatos incluidos en sus célebres Libros de sangre. Su trama es una mezcla de horror cósmico, oscurantismo, sectas y magia.
El protagonista de la historia es Harry D’Amour, un detective privado especializado en casos sobrenaturales que se ve envuelto en una serie de crímenes relacionados con un poderoso ilusionista llamado Philip Swann. Como anécdota, el propio D’Amour (interpretado aquí por Scott Bakula) tendría que vérselas con los cenobitas en una de las últimas novelas de Barker: Los evangelios escarlata.
Al igual que en el relato, aunque de manera más extendida, D’Amour descubre en El señor de las ilusiones, que Swann fue discípulo de un culto liderado por Nix, una figura mesiánica obsesionada con alcanzar la inmortalidad a través de rituales extremos y magia prohibida. Es decir, que el argumento no puede ser más propio de los singulares gustos de su responsable.
Una nueva oportunidad en Prime Video
Al final, El señor de las ilusiones fue la última película de Clive Barker. Cabe suponer que, porque entre otras cosas, el film fue un fracaso comercial. Costó alrededor de 16 millones de dólares (lo cual no estaba mal para la época), y ni siquiera fue capaz de recaudar eso mismo en su paso por los cines.
Algunos lo achacaron a los cambios que los productores forzaron para hacer la película más convencional, mientras que otros piensan que su oscura trama no es para todo el mundo. Ahora, pese a todo, se trata de una película prácticamente considerada de culto. No es tan popular como Hellraiser, pero tiene sus defensores a ultranza.
