El Studio Ghibli sí hizo una secuela de Mi vecino Totoro, pero poder verla no es una tarea sencilla

Si una de las mejores obras de Hayao Miyazaki tuvo realmente una continuación, ¿por qué nadie la conoce? La respuesta está precisamente en la ciudad de Tokio. La secuela de Totoro se realizó años después de la original, ya en 2003.
A poco que te guste el anime, seguro que estás familiarizado con las películas del Studio Ghibli. Al fin y al cabo, sus grandes clásicos como Mi vecino Totoro o La princesa Mononoke siguen siendo muy apreciados hoy en día. Por no hablar del gran éxito que ha logrado El chico y la garza, el último trabajo de Hayao Miyazaki y su habitual equipo de trabajo.
Sin embargo, e incluso dejando a un lado películas menos conocidas del estudio, que sí llegaron a los cines o al menos están disponibles en formatos domésticos, existen obras suyas que muy pocos conocen. Solo unos cuantos afortunados, a decir verdad. Entre ellas, una secuela precisamente de Mi vecino Totoro, sin duda una de sus mejores películas de toda su filmografía.
Mi vecino Totoro, la obra maestra del Studio Ghibli
Para muchos aficionados al anime y al cine en general, Mi vecino Totoro está considerada una auténtica obra maestra. Uno de esos films que no suele dejar indiferentes a nadie, y en el que se combinan drama, aventura y una historia repleta de fantasía. No es de extrañar que se trate de uno de los trabajos más conocidos del Studio Ghibli y que tenga numerosos fans.
Estrenada en 1988, hoy en día está considerada una de las películas más icónicas de la animación japonesa y todo un hito en la carrera de Miyazaki (por mucho que este ya hubiese alcanzado el estrellato antes de ella). Solo es necesario echar un vistazo a las notazas que acostumbra a tener en los portales especializados en cine para darse cuenta de su buena consideración general.
La historia gira en torno a dos hermanas, Satsuki y Mei, que se mudan con su padre a una casa rural al tiempo que su madre permanece en el hospital, a causa de una enfermedad. En su exploración del bosque, Mei descubre a Totoro, un espíritu mágico con forma de peluche gigante que habita en un enorme árbol. A partir de ese momento, ambas desarrollan una relación especial con él.
El argumento de Mi vecino Totoro es bien conocido por casi cualquier amante del anime; sin embargo, hay un hecho que buena parte de público desconoce: la película tiene una secuela, que llevó a cabo el propio Studio Ghibli. Aunque no se trata de una película como tal, sino más bien de un cortometraje que tiene una duración de unos trece minutos. ¿No te suena? Es normal.
La secuela (más o menos) perdida de Miyazaki
La obra en cuestión responde al nombre de Mei to Koneko Bus (algo así como Mei y el Gatobús), y fue dirigida por Hayao Miyazaki en 2003. El problema es que tanto este cortometraje como nueve más basados en el particular universo del cineasta japonés nunca han tenido un recorrido comercial: exceptuando casos contados, nunca han llegado a los cines.
En realidad, la secuela de Mi vecino Totoro se hizo específicamente para el parque temático del Studio Ghibli que puede visitarse en Mitaka, en las afueras de Tokio. Pero incluso si lo visitas, no siempre se emite, puesto que los ciclos de reproducciones se alternan dentro del recinto. Vamos, que se trata de una joya oculta, en el más amplio sentido del término.