Experta en ciberseguridad explica de dónde sacan la información los ciberdelincuentes: "Somos nosotros mismos"

Las redes sociales son un escaparate perfecto para que los ladrones consigan todo lo que necesitan: nombres, direcciones completas, fechas de cumpleaños...

Es natural que muchas veces se asocien estafas y ciberdelincuentes con sofisticados métodos de hackeo, programas maliciosos y tecnología puntera. Sin embargo, la realidad acostumbra a ser muy distinta y mucho más simple la mayoría de las veces. Así lo ha puesto de manifiesto la experta en ciberseguridad María Aperador en un nuevo vídeo publicado en sus redes sociales. 

Como ella dice, por lo general "somos nosotros mismos" quienes ponemos en bandeja la gran mayoría de información de la que luego se aprovechan los estafadores. Es indudable que estos utilizan la tecnología para llevar a cabo sus fechorías, pero no lo es menos que la gran mayoría de las veces no necesitan ser expertos en ella para hacerse con el dinero de cualquiera. 

Cómo los ciberdelincuentes recogen la información de los usuarios

De un tiempo a esta parte es fácil darse cuenta de cómo han evolucionado las estafas digitales; es decir, aquellas que lleguen a través de Internet. En muchos casos han pasado de ser engaños genéricos lanzados al tuntún para que pique cualquiera, a trampas mucho más personalizadas. Es lo que los expertos suelen llamar ingeniería social, y está a la orden del día. 

Pero para ello, los ciberdelincuentes necesitan recopilar toda la información necesaria de sus posibles víctimas. ¿De dónde la sacan? Tal y como muestra la experta María Aperador en un vídeo, no hace falta que recurran a hackeos ni nada parecido. Solo tienen que observar, porque muchos son los usuarios que se lo ponen en bandeja, mostrándola ellos mismos. 

Gran parte de la culpa, por supuesto, la tienen las redes sociales. Plataformas como Facebook, Intagram o TikTok se han convertido en ventanas abiertas de par en par a la vida privada de la gente. Allí la gente comparte su nombre, su dirección, el colegio en el que ha estudiado (o estudia), el nombre de su mascota, dónde va de vacaciones, qué día es su cumpleaños y mucho más. 

Accediendo a todo eso, lo cual no es una tarea difícil, es fácil desarrollar un perfil bastante minucioso de cualquier individuo. Hace uno mucho, de hecho, la firma Kaspersky compartió un estudio interesante: el 52% de los europeos compartieron en redes sociales datos gracias a los cuales los ladrones podían robar contraseñas o responder a preguntas de seguridad. 

Las estafas con cada día más frecuentes en todas partes

Lo curioso del asunto es que, si se piensa, la mayoría de la gente sabe que este tipo de estafas existen. Entonces, si es así, ¿por qué siguen sucediéndose, cada día con más frecuencia si cabe? La respuesta es sencilla: porque estas no funcionan con códigos maliciosos, sino con ingeniería social. Y ya se sabe que, cuanto más simple es algo, mejor funciona. También en los timos. 

Por supuesto, todos estos problemas se acentúan en verano. Primero, porque mucha gente suele abandonar su residencia, pero también porque se relaja más y es más vulnerable a sufrir cualquier tipo de estafa. Por eso, no solo es conveniente mantenerse alerta, sino también ser muy prudente con lo que se comparte. Piensa que cualquiera, de una forma u otra, puede verlo. 

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