13 años después, la consola Xbox One ha sido hackeada

Tenía fama de consola inhackeable, pero ha caído. Han roto la protección completa de Xbox One.
Antes las consolas se hackeaban a los pocos meses de su lanzamiento, ahora tardan bastante más. Lanzada en 2013, la consola Xbox One de Microsoft permanecía inviolable, hasta este fin de semana. Un experto en seguridad ha conseguido hackearla por completo.
El hito ha tenido lugar en el evento hacker RE//verse 2026. El experto en seguridad Markus Gaasedelen mostró en directo cómo hackear la consola Xbox One. Puedes ver el vídeo más abajo.
No es un proceso sencillo, ya que exige desmontar la consola y actuar sobre soldaduras, pero demuestra que ya es posible tomar el control total de Xbox One, y hacer lo que quieras con ella. También jugar a juegos piratas, pero no es el objetivo del hackeo, como vamos a ver.
Asi han hackeado la consola Xbox One
La tercera consola de Microsoft, tras las exitosas Xbox y Xbox 360, se lanzó en 2013, para competir con PS4. Fue el inicio del declive de la plataforma Xbox.
Microsoft cometió dos fallos monumentales. Anunció que Xbox One requería conexión a Internet permanente, revisable cada 24 horas, y prohibía prestar juegos o venderlos de segunda mano, porque todos los juegos físicos quedaban asociados a una cuenta. Esto destruyó la reputación de la consola. Finalmente Microsoft dio marcha atrás, pero el mal ya estaba hecho.
La puntilla fue que la consola era ligeramente menos potente que PS4, y además costaba 100 euros más. Microsoft perdió esta generación, antes de lanzar la máquina.
En estos 13 años desde su lanzamiento, Xbox One permanecía sin hackear, hasta ahora. El experto en seguridad Markus Gaasedelen lo ha conseguido usando un método muy sofisticado, que ha bautizado con el nombre de Bliss. No esperes hacerlo tú en casa, salvo que seas un experto en electrónica y hackeos.
En palabras sencillas, lo que ha hecho Markus es atacar directamente el chip de arranque de la consola, o Boot ROM, que toma el control antes de cargar el firmware.
No se puede atacar un chip de arranque por software, porque el código está escrito en la ROM y no se puede alterar. Así que se ha centrado en provocar fallos eléctricos durante el arranque, alterando el voltaje del chip. Esto provoca que se pueda superar la barrera de protección el tiempo suficiente para colar código que otorga el control total de la consola.
Cuando ocurren este tipo de hackeos, normalmente lo primero que hace la gente es usarlos para jugar a juegos piratas en la consola. En este caso esto pasa a un segundo plano, porque los juegos de Xbox One son antiguos y además se pueden jugar directamente en su sucesora, Xbox Series X.
Gracias al hackeo de Xbox One, se podrán preservar sus juegos y estudiar a fondo el funcionamiento de la consola, para emuladores y software asociado.
