Miles de jugadores pagan hasta 200 euros al mes por hacer trampas en títulos como Call of Duty o Fortnite

Un lucrativo mercado de trampas para videojuegos online, con ingresos de hasta 73 millones de dólares anuales, está obligando a las compañías de videojuegos a tomar medidas.
Investigadores de la Universidad de Birmingham y Warwick, en Reino Unido, han descubierto un sector oculto de la industria de la tecnología en los videojuegos: en concreto, la venta de trampas para juegos.
Según el estudio, unos 80 portales web especializados facturan entre 12 y 73 millones de dólares al año vendiendo este tipo de trampas, muchas capaces de eludir incluso los sistemas anti-cheat más sofisticados, y que pueden costar desde 10 hasta 240 dólares mensuales.
Esto afecta también a juegos nuevos, dado que, durante la beta abierta de Battlefield 6 en ordenador, se detectó ya actividad fraudulenta, a pesar de que el juego exige tener habilitado Windows Secure Boot.
El análisis de la investigación incluye foros públicos de proveedores de estos trucos, y se estima que entre 30.000 y 174.000 usuarios pagan suscripciones para tener ventajas ilícitas en títulos como Fortnite, Call of Duty, Rainbow Six, Counter-Strike 2, entre otros.
Esto ha dado la voz de alarma a distintas compañías de videojuegos, y bastantes títulos, como el mencionado Battlefield 6, pero también Call of Duty: Black Ops 7, requerirán Windows Secure Boot y, en el caso de Black Ops 7, también TPM 2.0.
Desde el lanzamiento de la mencionada beta de Battlefield 6, el equipo de desarrollo afirma haber detectado unos 330.000 tramposos, identificando “decenas de miles cada día”.