Adiós a las contraseñas en Android: así son las 'passkeys' que ha creado Google

Google ha decidido ponerle punto final a uno de los grandes quebraderos de cabeza en Android. Ahora, las passkeys llegan para jubilar las contraseñas tradicionales.
Hasta hace poco, olvidar una contraseña era el pan de cada día y, peor aún, millones de claves se filtraban en ataques y foros de la dark web. Para que te hagas una idea, más de 19.000 millones de contraseñas han sido filtradas en todo el mundo, y los ataques de phishing y robo de credenciales están a la orden del día.
Google, junto a Apple y Microsoft, lleva años empujando para que las passkeys sean el nuevo estándar y, por fin, ese futuro está llegando a todos los usuarios de Android. La compañía del navegador más famoso del mundo acaba de activar en Android una función que convierte automáticamente tus contraseñas en passkeys, un sistema mucho más seguro y sencillo.
¿Qué significa esto para ti? Que pronto podrás olvidarte de escribir, recordar o incluso inventar contraseñas.
La actualización ha empezado a llegar a los móviles Android y viene activada de serie: si una app o web es compatible, tu contraseña guardada se transformará en una passkey. Así, podrás iniciar sesión con tu huella, tu cara o un simple PIN local, sin que tu clave viaje por internet ni quede expuesta a hackers.
Añadir que si prefieres seguir usando contraseñas, puedes desactivar la opción desde los ajustes de seguridad de tu móvil.
¿Qué son y cómo funcionan las 'passkeys'?
En vez de tener que recordar una contraseña complicada o preocuparte porque te la puedan robar o adivinar, con las passkeys todo es mucho más sencillo y seguro.
Cuando creas una, tu móvil, tu ordenador o incluso una llave de seguridad física genera dos claves: una pública —que se guarda en el servidor del servicio, como Google o WhatsApp— y una privada —que solo está en tu dispositivo y nunca sale de ahí—.
Cuando quieras iniciar sesión, el sitio web te manda paso invisible para la autenticación a tu dispositivo y este responde usando la clave privada, pero sin compartirla. Así, el sistema verifica que eres tú, pero tu información sensible nunca viaja por internet ni queda expuesta.
Lo mejor de todo es que para identificarte solo necesitas algo que ya usas a diario: tu huella, tu cara o un PIN. Nada de escribir contraseñas ni de andar cambiándolas cada poco tiempo. Además, si cambias de móvil o usas varios dispositivos, las passkeys se sincronizan de forma segura con tu cuenta (por ejemplo, la de Google) y te siguen allá donde vayas.
¿Y por qué es más seguro? Porque no se pueden adivinar, ni filtrar, ni robar como una contraseña normal. No tienes que compartirlas ni escribirlas, así que los típicos ataques de phishing o robo de contraseñas dejan de tener sentido.
Si quieres volver atrás, puedes desactivar la función y seguir usando contraseñas, aunque cada vez serán menos los servicios que te lo permitan. La idea es que la transición sea lo más suave posible y que el usuario medio apenas note el cambio, salvo para mejor.
Por ahora, la lista de servicios compatibles crece poco a poco, pero ya incluye gigantes como Gmail, YouTube, Google Maps, eBay y Uber, y se espera que pronto sea la norma en todo internet.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

