Cansado de pagar tanto, me he cambiado a DIGI, y creo que es la mejor solución

No he encontrado ninguna opción mejor y más barata que DIGI para contratar fibra y móvil, así que he decidido dar el paso definitivo y cambiarme.
DIGI parece ser imparable en España y, a finales de junio, había logrado prácticamente alcanzar los 10 millones de usuarios a nivel nacional, con una estrategia arrasadora: precios muy asequibles con una buena oferta de servicios.
La operadora de origen rumano ha logrado así plantar cara a los gigantes de las telecomunicaciones en España, como Vodafone, que ofreció incluso descuentos del 60% en fibra y móvil para los usuarios de Digi que hicieran su portabilidad.
A pesar de que la teleoperadora llegó a España en 2008, no ha sido hasta este año que ha conseguido convertirse en la cuarta compañía más importante de este sector.
Por el momento, este lento desembarco le ha permitido conseguir una cuota del mercado del 10% en fibra y móvil, algo que podría incrementarse gracias a la instalación de fibra propia, así como otros servicios, como DIGI TV, con un precio mensual de 7 euros para sus clientes.
A día de hoy, es una de las operadoras más baratas, tras el abandono de Lowi de su fibra Fit, la cual subió todos sus precios, con 25 euros al mes por una fibra de 300 Mb, además de incrementarlo también en la oferta de fibra por 300 Mb y 50 GB de línea móvil al mes –antes 20 euros–.
Durante varios meses, estuve considerando pasarme de una de las grandes a DIGI, precisamente hasta que llegó su fibra propia a mi dirección, algo que me ha llevado a tomar este paso. Y no me arrepiento en absoluto.
Un ser humano viene a verme
Como suele ocurrir casi siempre, las compañías mantienen un precio exacto durante un período de tiempo concreto –3 meses, 6 meses o 12 meses– y, a partir de ese momento, suelen aumentar lo que pagas, según lo que hayas contratado.
El problema con mi antigua operadora era que esto no se avisó expresamente, además de que pagaba más de 60 euros por un servicio de 2 líneas móviles y fibra de 600 Mb. Una barbaridad que no estaba dispuesto a aceptar.
He de confesar que me hicieron una oferta que bajaba a la mitad de precio, pero que nunca llegó a concretarse, ya que el comercial que realizó la llamada nunca volvió a llamar en la fecha y horas acordadas.

Prácticamente en la misma semana, llamó a mi puerta un comercial de DIGI, anunciando que estaban instalando su fibra propia en el barrio, así que no dudé en pedir una cita con él. ¿Un ser humano atendiendo a clientes? Efectivamente, y eso me convenció ya desde el inicio.
Tras conocer la oferta de DIGI, busqué diferentes ofertas con otras operadoras, como la ya mencionada Lowi, y era prácticamente insuperable: línea móvil y fibra de 600 Mb por 25 euros con un contrato de permanencia de 3 meses, instalación y router gratuitos.
Ahora bien, ¿cómo ha sido el proceso y el cambio a DIGI? ¿Es realmente una buena compañía para contratar los servicios de móvil e Internet?
El trato de DIGI con sus nuevos clientes
Puede que no hayan sido los más rápidos en la instalación de la fibra ni en la portabilidad, aunque sí han estado pendientes de todo el proceso; concretamente, el comercial atendió todas mis dudas mediante WhatsApp.
Entiendo que al contar con una cifra importante de nuevos clientes la rapidez no es lo esencial, sino que todo salga bien. En mi caso concreto, la fibra se instaló en unos 5 días y, en las 48 horas siguientes, se realizó la portabilidad de la línea móvil.
Adicionalmente, tienes la aplicación de My DIGI para ver que todo está en orden, así como un servicio de asistencia técnica.
Ahora bien, los problemas han llegado con la anterior operadora, ya que no han parado de llamarme para ofrecerme ofertas "irresistibles" –que en ningún caso superaban a DIGI–, con un total de hasta 20 llamadas en cualquier horario, a pesar de que retiré mi consentimiento para recibir llamadas comerciales.
Además de esto, tendrás que devolver el router y cualquier aparato relacionado con la fibra que hubieras contratado o, de lo contrario, te cobrarán lo que cueste el dispositivo. Para dificultar aún más las cosas, tienes que visitar una tienda física.
En definitiva, no me arrepiento de haber cambiado a DIGI, ya que la atención ha sido impecable, el precio es insuperable y, lo más importante, no he notado un bajón en la velocidad de conexión o la cobertura.

