Elon Musk quiere sustituir el sistema de ayudas sociales por IA y pone en riesgo a millones de personas vulnerables

El CEO de Tesla quiere sustituir el sistema de ayudas sociales de EEUU por IA, arriesgando pagos vitales a 65 millones de personas al eliminar el antiguo código COBOL.
Elon Musk quiere reemplazar el viejo sistema de ayudas sociales en Estados Unidos con inteligencia artificial, una decisión que podría poner en peligro los pagos mensuales de más de 65 millones de personas.
El plan pretende sustituir el lenguaje COBOL, base del sistema desde hace más de medio siglo, por tecnologías más modernas como Java y herramientas basadas en IA generativa.
Sin embargo, la magnitud del cambio, la falta de preparación y la velocidad impuesta podrían tener consecuencias graves para millones de ciudadanos.
¿Por qué Elon Musk quiere reemplazar el sistema de ayudas sociales con inteligencia artificial?
Desde que Musk asumió un rol clave en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), impulsado por la administración Trump, su objetivo ha sido "modernizar" estructuras burocráticas consideradas obsoletas.
Uno de sus blancos ha sido la Administración de la Seguridad Social (SSA), encargada de gestionar los pagos de pensiones y beneficios por discapacidad. A pesar de las críticas que ha vertido contra esta agencia, señalando supuestos fraudes e ineficiencia, lo cierto es que los problemas reales del sistema tienen raíces técnicas, no de corrupción.

La SSA depende de un sistema informático construido sobre COBOL, un lenguaje de programación que, aunque antiguo, ha demostrado ser extremadamente estable.
Este código, que suma más de 60 millones de líneas, permite desde emitir números de la Seguridad Social hasta calcular pagos y gestionar millones de historiales.Cambiarlo de golpe supone no solo un reto técnico gigantesco, sino también un riesgo real de fallo masivo.
Algunos informes revelan que el nuevo equipo encargado del proyecto, bajo DOGE, está compuesto en parte por ingenieros jóvenes sin experiencia en infraestructuras críticas, según Wired. Su propuesta más polémica ha sido usar IA para reescribir el código original, una tarea que expertos en software califican de prácticamente imposible sin errores.
Ni siquiera con años de trabajo y pruebas rigurosas podría garantizarse que un sistema nuevo cumpla todas las reglas acumuladas en el actual durante décadas.
Además, el plan no está respaldado por una inversión fuerte ni por una hoja de ruta clara. Al contrario, los recortes presupuestarios y la urgencia política por mostrar avances rápidos están dejando a la SSA sin los recursos necesarios para una migración segura.
La propia página web de la agencia ha sufrido caídas, y los tiempos de espera en sus oficinas han aumentado desde que DOGE asumió responsabilidades en su gestión.
Riesgos de sustituir COBOL por IA en los pagos de la Seguridad Social en EEUU
Una de las señales más preocupantes ha sido la aparición del proyecto Are You Alive, destinado a verificar si los beneficiarios siguen vivos mediante algoritmos. Aunque puede parecer un esfuerzo para reducir fraudes, en realidad ha generado confusión y ansiedad entre los usuarios, algunos de los cuales han sido marcados por error como fallecidos, con la consiguiente suspensión de sus pagos.
Las consecuencias de un fallo en la transición van más allá de simples errores. Si el nuevo sistema no replica con precisión los criterios actuales, millones de personas podrían dejar de recibir sus cheques sin previo aviso.
Esto afectaría a pensionistas, personas con discapacidad y otras poblaciones vulnerables que dependen de esa ayuda para sobrevivir. Algunos técnicos de la propia SSA describen la infraestructura actual como "una red de alambres y parches", lo que agrava aún más los riesgos de cualquier cambio precipitado.
Para muchos analistas, este intento de modernización parece más un experimento político que una reforma sensata. El deseo de mostrar eficiencia y resultados rápidos puede terminar socavando uno de los sistemas más importantes del bienestar estadounidense.
Sin un enfoque gradual, recursos adecuados y supervisión experta, la reforma podría desembocar en la mayor crisis tecnológica y social de la historia reciente del país.