La pregunta que el diseñador del iPhone se sigue haciendo cada día a pesar de la prohibición de Steve Jobs

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Antes de su muerte, el ex CEO de Apple le hizo a Jony Ive una petición: tomar sus propias decisiones y seguir su visión, evitando una pregunta que tenía prohibido hacer.

Jony Ive, la mente brillante detrás del diseño de productos icónicos de Apple, como el iMac, el iPhone y el iPad, tenía una regla impuesta por Steve Jobs. El cofundador de la compañía le pidió expresamente que nunca se hiciera una pregunta en particular: ¿Qué haría Steve?

Esta regla no era un simple capricho, sino una lección fundamental que se consideraba clave para que Ive desarrollara su propia visión y tomara decisiones sin depender de la figura del empresario.

Durante una entrevista en el programa Desert Island Discs, el diseñador del iPhone habló sobre su relación cercana con Steve y el impacto que su mentor tuvo en su carrera. Recordó cómo no solo fue un líder exigente, sino también alguien que alentaba a su equipo a dar lo mejor de sí mismos. 

Aunque su temperamento era conocido por ser fuerte, y en ocasiones incluso se comportaba como un auténtico tirano en las entrevistas de trabajo, su objetivo siempre fue fomentar la excelencia. Y eso se mostraba en los diseños que se exigía y en los que Ive cumplía al ciento por ciento.

La lección que Steve Jobs dejó a Jony Ive antes de su muerte

Según relató Ive, antes de fallecer en 2011, Steve Jobs le hizo una petición muy específica: que nunca se preguntara qué habría hecho él en una situación determinada. Para Jobs, esta era una forma de asegurar que su equipo no se quedara atrapado en su legado, sino que continuara innovando y explorando nuevas ideas por sí mismos.

Sin embargo, Jony Ive admitió en la entrevista que, a pesar de la prohibición de su mentor, aún hoy se sigue haciendo esa pregunta en algunos de sus proyectos. No como una dependencia, sino como una forma de recordar las enseñanzas que Steve Jobs le dejó.

La razón detrás de esta prohibición era clara: Jobs valoraba la independencia creativa de Jony Ive. No quería que su diseñador estrella se viera limitado por su influencia, sino que desarrollara su propio estilo y enfoque. En lugar de pensar en lo que el ex CEO de Apple habría hecho, la idea era que Ive y su equipo tomaran decisiones basadas en su propia visión.

Durante la entrevista, Jony también defendió a Steve de la imagen que a menudo se tiene de él como una persona despiadada y extremadamente exigente. Para él, la exigencia no era una cuestión de ego o tiranía, sino el reflejo de su profunda pasión por la innovación. Tenía una visión clara y pura sobre lo que quería lograr, y eso lo llevaba a exigir lo mejor de quienes trabajaban con él.

La famosa regla del 30% de Steve Jobs

Cuando Steve Jobs regresó a Apple en 1997, la empresa estaba al borde de la quiebra. Para salvarla, aplicó un método radical: la regla del 30%. Su estrategia consistía en analizar la línea de productos y eliminar el 70% de aquellos que no aportaban valor real, permitiendo que la compañía se enfocara solo en los dispositivos más innovadores y de alta calidad.

Este enfoque permitió a la compañía redirigir sus recursos hacia lo esencial, garantizando que cada producto lanzado fuera excepcional. Así nacieron dispositivos como el iMac y el iPod, que no solo revitalizaron la empresa, sino que también la posicionaron como líder en innovación tecnológica.

La regla del 30% también puede aplicarse a la vida personal y profesional. Se trata de identificar qué tareas, compromisos o proyectos realmente importan y eliminar aquello que no contribuye al crecimiento o al éxito. Enfocarse solo en lo más relevante permite mejorar la productividad, evitar distracciones y alcanzar mejores resultados.

Establecer prioridades es fundamental. En lugar de intentar abarcarlo todo, es más efectivo centrarse en aquello que realmente aporta valor. Esto implica tomar decisiones difíciles, como abandonar proyectos que no funcionan o rechazar oportunidades que no contribuyen a los objetivos principales. 

Más allá de su carácter exigente, Steve Jobs fue un visionario que cambió el mundo de la tecnología con sus ideas y su obsesión por la perfección. Su legado va más allá de los productos que creó; dejó una filosofía de trabajo que aún hoy sigue guiando a quienes colaboraron con él, incluido Jony Ive, quien, a pesar de la prohibición, sigue preguntándose qué habría hecho su antiguo mentor.

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