El truco del cuenco de sal al lado de la ventana en invierno, ¿funciona?

Imagen generada con IA

Un bote de sal junto a la ventana, es habitual es las cocinas del Reino Unido y otros lugares fríos y húmedos. La ciencia dice que no sirve de mucho.

El truco del cuenco de sal en las salas con mucha humedad, como la cocina o el baño, es un clásico si vas de vacaciones o a vivir a Inglaterra o Escocia. Una costumbre que se ha exportado a Estados Unidos y Canadá, pero también se puede ver en España. ¿Para qué sirve? ¿Es eficaz? Pues lo cierto es que no demasiado...

Existen muchos trucos caseros en el hogar. Provienen de la sabiduría popular, que a veces es sabia, pero otras no tienen fundamento científico.

La gente pone un cuenco de sal junto a una ventana en invierno, para que absorba la humedad y no se condense en los cristales, lo que produce moho y humedad que estropea los marcos de madera de las ventanas. ¿Realmente funciona?

El truco del cuenco de sal en la ventana, no es tan truco

La condensación del aire no tiene mucho que ver con la temperatura ambiente. Es decir, puede ocurrir tanto en invierno como en verano, aunque es más común cuando hace frío.

Se produce condensación cuando hay una diferencia entre la temperatura del aire, y la temperatura del punto del rocío. Se llama así a la temperatura a la que aire no puede contener más vapor de agua.

Si la temperatura ambiente baja por debajo del punto de rocío, el vapor de agua se condensa. Cuando choca con una ventana, las gotas de agua resbalan por el cristal y caen al marco. Esa agua puede provocar moho, humedad u oxidación. Por eso hay que evitar que el agua se condense.

La tradición dice que la sal absorbe la humedad del aire, y eso evita que el vapor de agua se condense. Por eso se coloca un cuenco con sal cerca de las ventanas. ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Según documenta Thermopedia, vía IFL Science, es cierto que la sal absorbe la humedad del ambiente. Así que este truco de la sal en la ventana tiene una base científica, seguramente obtenida a través de la observación.

El problema es que la sal requiere mucha humedad para que comience a absorberla con eficacia. Según Thermopedia, en torno al 75% de humedad en el aire. Muy pocas casas tienen semejante humedad, lo normal es que varíe entre el 30 y el 60%. Aunque en días muy húmedos, puede alcanzar el 70%. También se puede acumular si cocinas con mucho vapor, por ejemplo en olla a presión.

La conclusión es que, en efecto, la sal absorbe la humedad, pero solo cuando hay mucha. En el 90% de los días, no sirve de mucho.

Si quieres evitar la condensación, es mucho más práctico abrir las ventanas un rato, para que corra el aire. El flujo de aire elimina el vapor del agua. O bien usar aire acondicionado, o un deshumidificador.

En todo caso, poner un cuenco de sal al lado de una ventana no hace daño a nadie, y en casos extremos de humedad es útil, así que tampoco pasa nada, si tienes esa costumbre.

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