Antonio Cañavate, ingeniero telemático: "Así puedes mejorar tu cobertura WiFi sin pagar a tu operadora"

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El experto en telecomunicaciones recomienda valorar la compra de un repetidor propio, ya que se paga una sola vez y puede seguir utilizándose incluso si cambias de operadora en el futuro.
Mejorar la cobertura WiFi de casa no tiene por qué implicar contratar un servicio adicional con la operadora, así lo dice Antonio Cañavate, que explica cómo ampliar la señal con un repetidor propio o una red Mesh, dos alternativas que permiten adaptar la conexión a las necesidades de cada vivienda sin depender de cuotas mensuales que puede afectar a tu bolsillo a largo plazo. La clave está en elegir el equipo adecuado, configurarlo correctamente y conservarlo aunque cambies de compañía.
En un vídeo publicado en YouTube, Cañavate compara varias opciones. Por ejemplo, el amplificador WiFi 7 de Movistar cuesta, según los precios que menciona, 69 euros si lo instala el usuario y 119 euros si acude un técnico, mientras que Orange ofrece WiFi 7 Premium por 3 euros al mes. Frente a estas fórmulas, el ingeniero muestra un repetidor WiFi 6 de Mercusys que sitúa en torno a los 30 euros.
Pero cabe señalar que la elección dependerá de la superficie que haya que cubrir y de cómo se distribuya la vivienda. Ya que un repetidor puede bastar para mejorar la señal en una habitación, mientras que una red mesh resulta interesante cuando hay varias zonas sin cobertura o distintas plantas. Una vez elegido el equipo, es posible configurarlo mediante WPS o desde el móvil o el ordenador, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Comprar un repetidor propio evita depender de la operadora
Antonio Cañavate recuerda el caso de Neowifi de DIGI, un servicio que, según explica, costaba unos 2 euros al mes y utilizaba dos equipos para ampliar la cobertura. El ingeniero señala que la compañía dejó de ofrecerlo, aunque desconoce el motivo, y esta situación sirve para ilustrar qué ocurre cuando una solución depende de las condiciones comerciales de una operadora.
Por ello, antes de decidir, conviene calcular el coste acumulado de las cuotas, ya que pagar 3 euros al mes supone 36 euros al año y 72 euros en dos años. Un dispositivo comprado por unos 30 euros puede salir más económico, aunque el resultado depende del precio real, las prestaciones y las necesidades de cada hogar. También hay que revisar si el equipo contratado debe devolverse al abandonar la compañía.
¿Cómo configurar el repetidor WiFi paso a paso? La primera opción es utilizar WPS, si el router y el repetidor son compatibles. Enchufa el dispositivo cerca del router, espera a que esté preparado y pulsa el botón WPS del router. Dentro del plazo indicado por el fabricante —Cañavate menciona dos minutos—, pulsa el botón correspondiente del repetidor y luego comprueba los indicadores luminosos para confirmar que se ha conectado.
El segundo método consiste en realizar la configuración manual, donde debes conectar el repetidor a la corriente y buscar desde el móvil u ordenador la red WiFi temporal que genera. Después, abre un navegador e introduce la dirección indicada por el fabricante.
Si el asistente lo solicita, crea una contraseña de administración, luego selecciona la red doméstica que quieres ampliar, elige la banda compatible, introduce la contraseña del WiFi y sigue las indicaciones para terminar. Algunos modelos permiten configurar el nombre de la red ampliada, por lo que las opciones disponibles pueden variar según el equipo.
Cuándo elegir una red mesh en lugar de un repetidor

Cabe aclarar que un repetidor WiFi recoge la señal del router y la retransmite, por lo que su eficacia depende de la conexión que recibe. Debe colocarse en un punto donde todavía llegue una señal suficiente, no directamente en la zona donde el WiFi desaparece. Después de instalarlo, conviene comprobar la conexión en las habitaciones afectadas.
Una red mesh utiliza varios nodos coordinados para ofrecer cobertura en distintas zonas. Puede ser más apropiada para viviendas grandes, aunque suele requerir una inversión mayor. Así que la decisión final debe basarse en la distribución de la casa y en la cobertura necesaria, no solo en la velocidad anunciada o en el precio inicial.
