Estudio descubre que desactivar internet del móvil rejuvenece 10 años el cerebro

La sobreexposición a internet se ha convertido en uno de los principales motivos que aceleran el envejecimiento cerebral, un estudio lo ha demostrado. Los usuarios pueden recuperar hasta 10 años.
Un estudio ha encontrado de una vez por todas lo que la ciencia ha estado buscando durante décadas. La clave para una mayor concentración y un cerebro más joven está en desconectar el internet del móvil.
La investigación desarrollada por la Universidad de Columbia Británica ha llegado a la conclusión de que dejar de usar internet en el móvil podría retrasar el reloj cognitivo, aunque sea temporalmente. La mejora es considerable tan solo 14 días después, el cerebro es nada menos que diez años más joven.
La Universidad de Columbia Británica ha analizado el impacto del uso de internet en el móvil con 400 jóvenes y adultos en edad laboral. Para ello crearon una aplicación que bloquea el acceso a la red en los dispositivos durante dos semanas.
Solo pueden hacer llamadas y enviar mensajes durante dos semanas

Los móviles de los voluntarios del estudio tenían la mayoría de las funciones bloqueadas. Los dispositivos no podían acceder a redes sociales, buscadores y aplicaciones, la mayoría de ellas necesitan internet, solo podían hacer llamadas y enviar SMS.
El impacto en la salud cerebral tras dos semanas sin internet ha sorprendido a los investigadores. La mejora en la atención de los participantes en el estudio se aprecia tras apenas 15 días sin internet, ahora son capaces de concentrarse en una sola tarea más fácilmente.
Los niveles de atención disminuyen conforme las personas envejecen, aunque se ha demostrado que algunos factores como la sobreexposición a internet lo puede acelerar. Los usuarios están sometidos a continuos estímulos que afectan a su capacidad cerebral.
La salud cerebral mejora hasta 10 años
La conexión entre el uso de internet y la salud cerebral es evidente. Los expertos aseguran que los efectos más llamativos se producen en las personas que realizaban una vida totalmente sedentaria antes del estudio, su salud cerebral es la de una persona 10 años más joven.
Los participantes se han visto obligados a interactuar cara a cara y salir al aire libre. La naturaleza y la conexión social se ha convertido en una de las mejores formas de estimulación cognitiva, permite al cerebro humano recuperarse tras horas frente a la pantalla.
Las mejoras no solo se aprecian en la salud cognitiva, también en el estado de ánimo. La mayoría de los voluntarios aseguran que han conseguido dormir mejor y descansar más tiempo desde que no utilizan internet. Además, los niveles de ansiedad han disminuido, a pesar de aumentar ligeramente durante los primeros días con síntomas como abstinencia digital, inquietud y notificaciones fantasma.