Google Drive activa protección contra ransomware y restauración masiva de archivos

Google Drive para escritorio incorpora detección automática de ransomware y restauración masiva de archivos, protegiendo los datos de los usuarios frente a ataques y pérdidas de información.
Google ha comenzado a desplegar dos funciones de seguridad muy esperadas en Google Drive para escritorio: detección automática de ransomware al subir archivos y restauración masiva de archivos a versiones anteriores.
Estas funciones se probaron inicialmente en versión beta desde septiembre del año pasado y ahora están disponibles para todos los usuarios en la versión estable. Con estas herramientas, los usuarios de Google Drive para escritorio cuentan con un monitoreo activo de su actividad y pueden actuar de forma inmediata frente a incidentes de seguridad, minimizando el riesgo de pérdida de información crítica.
Si la aplicación detecta un posible ataque de ransomware, pausa automáticamente la sincronización de archivos para evitar que los datos infectados se propaguen a la nube. Los usuarios recibirán una notificación en el escritorio y, en el caso de cuentas corporativas, los administradores también serán alertados por correo electrónico.

Una de las funciones más prácticas es la restauración masiva de archivos. En caso de un ataque, los usuarios podrán revertir múltiples archivos a versiones anteriores sin tener que pagar un rescate ni revisar manualmente el historial de versiones uno por uno. Esto simplifica la recuperación de datos y reduce la interrupción de operaciones.
La detección de ransomware se activa por defecto en las cuentas elegibles, aunque siempre es recomendable revisar la configuración para confirmar que la protección está habilitada. Por su parte, la restauración masiva de archivos está disponible para todos los usuarios, incluidas las cuentas personales gratuitas. Sin embargo, la detección activa de ransomware requiere suscripciones de nivel Business Standard o Enterprise Plus.
Para aprovechar al máximo estas novedades, es necesario contar con la versión 114 o superior de Google Drive para escritorio. Con ello, Google garantiza que los usuarios tengan acceso a los últimos sistemas de protección y herramientas de recuperación, reforzando la seguridad de sus datos en la nube.