¿Puede convertirse el móvil que llevas en el bolsillo en una bomba, como ha ocurrido contra Hezbolá?

Un ataque masivo contra Hezbolá ha detonado cientos de buscapersonas de forma simultánea con miles de heridos y los ciudadanos temen que sus dispositivos móviles se conviertan en una bomba.
Israel ha intensificado los bombardeos en Líbano y Siria, y ambos países han contraatacado. Los miembros de Hezbolá han alertado de explosiones de varias bombas casi simultáneamente el martes cerca de las 15:30. El resultado son al menos 12 muertos y casi 3.000 heridos que colapsan los hospitales de la zona.
Las autoridades libanesas han confirmado que los atacantes utilizaron buscapersonas en los que programaban una detonación, recoge France24. El miércoles sucedió algo similar con la explosión de más artefactos de comunicación como walkie-talkies en el sur del Líbano y el sur de Beirut matando al menos a 20 personas. Hezbolá culpa a Israel, con quien intercambia bombas casi a diario desde el inicio de la guerra de Gaza.
La población teme que sus móviles se puedan convertir en un dispositivo bomba. Los medios locales empiezan a hablar de un ciberataque masivo o una intervención de la cadena de suministro, aunque el objetivo de los atacantes son los buscapersonas, unos aparatos de comunicación algo rudimentarios populares en los años 90 para recibir mensajes cortos y en algunos casos enviarlos.
Los dispositivos funcionan con pilas o batería y tienen una autonomía que les permite estar días sin cargarlos. Hezbolá está perseguida por el servicio de inteligencia de Israel y no puede permitirse utilizar móviles que se puedan hackear, así que esta es la opción más segura. Todo ha cambiado cuando algunos terminales han empezado a explotar simultáneamente.
Los expertos aseguran que se puede tratar de una operación perfectamente planificada para intervenir la cadena de distribución de los aparatos de la empresa taiwanesa Gold Apollo. Cuando los miembros de Hezbolá los compraron, los servicios secretos los sustituyeron por unos iguales con una pequeña carga explosiva y un detonador.
Los expertos desconocen cómo se activó la detonación y barajan dos teorías: las baterías explotaron al alcanzar una temperatura determinada o la carga explosiva se activó a distancia mediante un mensaje.
¿Puede un móvil convertirse en un explosivo?
Las baterías de iones litio almacenan energía eléctrica mediante una reacción que se produce durante el proceso de carga y que luego permite transportar energía. El sistema es eficiente, pero tiene el problema de que genera calor que puede producir que los compuestos en el interior de los móviles puedan arder.
En las últimas horas, ha surgido la hipótesis de que no había explosivos, sino que las explosiones se produjeron debido al sobrecalentamiento de las baterías. Pero este tipo de ciberataque no sería tan sencillo como parece, ya que las baterías tardarían mucho en calentarse, además se produciría una deflagración y nunca de la violencia mostrada en los ataques contra Hezbolá.
En el caso de Hezbolá se han dado unos factores que lo convierten en un ataque especial: era una red cerrada, se han seleccionado los dispositivos de personas peligrosas mediante un servicio de inteligencia y todos los aparatos eran iguales con el mismo sistema operativo por lo que el atacante pudo entrar en el servidor y difundir la orden para que todos los dispositivos explotasen.
Esta situación es inviable en el mundo real. Los usuarios emplean una red abierta comercial, existen sistemas operativos múltiples, las baterías son diferentes y las personas no son tan fáciles de identificar.