"Quédatelo tú, que a ti no te lo pide": Director de un colegio requisa el móvil a un alumno y la respuesta del padre es ejemplar

Un director de un colegio ha protagonizado una situación curiosa después de requisar el móvil a un alumno, en lugar de pedirle que se lo devolviera, los padres han rogado al profesor que se lo quede.
El uso de la tecnología entre los niños empieza a ser un problema que preocupa a más colectivos. Australia ha sido el primer país en prohibir las redes sociales hasta los 16 años y España prepara un proyecto de ley con recomendaciones para limitar el uso del móvil.
Los colegios se enfrentan a este problema a diario con niños que prefieren cada vez más entretenerse con una pantalla frente a leer un libro o jugar al fútbol. El Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad apunta que el 98% de los menores entre 10 y 15 años usa internet en el móvil de forma habitual y el 90% tienen un ordenador.
El uso de los móviles en los menores es de una media de 552 horas al año, lo que equivale a 23 días delante de la pantalla. Algunos de los casos más extremos registran hasta 6 horas de uso diario, pero un colegio de Madrid se ha propuesto cambiar esta tendencia.
Los colegios controlan el acceso a la tecnología de los niños

Chema es padre de dos adolescentes y asegura en una entrevista en COPE que el tiempo de uso supera lo recomendado en un elevado porcentaje de niños. El experto imparte charlas en colegios e institutos y ha comentado una anécdota graciosa de un director de un colegio madrileño.
El hombre ha comentado que los profesores le habían requisado el móvil a un alumno en clase, luego se aplicó el protocolo habitual en el que se lo comunican a los padres del menor antes de devolvérselo.
Los profesores del colegio aseguran que confiscaron el móvil porque el alumno lo utilizaba habitualmente sin permiso durante las clases. El padre le contestó “quédatelo tú, que a ti no te lo pide, pero a mí sí”.
El experto ha comentado que los padres suelen precipitarse a la hora de regalar el primer móvil a los menores, con las consecuencias que esto puede generar. “Son los propios padres los que les abren las cuentas en redes sociales”, según Chema.
El Ministerio de Juventud e Infancia recomienda cero pantallas hasta los 3 años, uso ocasional hasta los 6 años, un teléfono sin internet que se utilice bajo supervisión de un adulto para la franja de 6 a 12 años y un móvil con control parental hasta los 16.