Se acabó la semana infernal de los wrappers: cómo las apps reflejan nuestro 'yo' cultural

Un pantallazo es suficiente para demostrar que eres muy fan de tu artista favorito o eso es lo que creen miles de usuarios de Spotify y Apple Music.
Hace solo un par de semanas, plataformas como Instagram y TikTok se volvieron insoportables. Si aún sufríamos las consecuencias del boom de lo último de Rosalía y el profundo impacto de 'Berghain', aparecieron los recopilatorios de Spotify y se volvieron monotema. Todo eso al fin ha terminado.
Desde hace menos de cinco años, los Wrapped de esta plataforma son tan tradicionales en fechas navideñas como los polvorones y los panettones, con la diferencia de que estos resúmenes engordan solo el ego de los suscritos a estos servicios.
No de todos, en realidad, ya que, un año más, los que apoyan Tidal han compartido el meme de Wagner Moura caracterizado como Pablo Escobar en Narcos, sentado en un columpio y en la mesa de su casa esperando... algo. En este caso, una herramienta que les permita conocer cuántas horas de su vida han dedicado a escuchar a sus ídolos y cuál de ellos ha sido su favorito.
A esta imagen se suma la de todos los demás —primero Spotify y luego Apple Music, porque su repetición llegó con unos días de distancia a la interfaz de la aplicación—, proyectando su yo cultural y compartiendo lo que el resto del año no han compartido.
En base a lo que he visto estos días en los perfiles de los demás, me surge la duda. ¿De qué sirve presumir de gustos musicales en una época concreta del año si el resto del mismo la música que no se ajusta al concepto de hit escasea en estas aplicaciones?
Música para que otros tengan una percepción sobre nosotros

A Spotify no se escapa ni un solo dato con el que poder presumir en nuestros perfiles sociales. De hecho, le dedica una de las pestañas que habitualmente ocupan la parte superior de la pantalla, donde permite elegir las canciones más escuchadas este año, los álbumes que más has reproducido y durante cuántos minutos lo has hecho.
De todas ellas, la que ha causado mayor sensación ha sido la edad musical, una función que se ha vuelto viral y que te asigna una cifra basada en la época que predomina en las canciones que más escuchas. Esto significa que si escuchas country o folk, es muy probable que te eche unos 70 años, mientras que si prefieres el reggaeton o el hip hop, reduzca tu edad musical entre los 20 y los 40.
Curiosamente, y salvo rarísima excepción, casi todo el mundo que ha compartido este dato, ha obtenido una fecha de cumpleaños sorprendente, de entre 60 y 80 años, aunque actualmente rocen los 35.

De esa manera, la mayoría ha hecho la broma de que se conservan muy bien a pesar de haber soplado tantas velas, aunque el mensaje subliminal ha sido otro muy diferente: si la app dice que tengo esta edad y cualquier tiempo pasado fue mejor, es que estoy escogiendo la música buena. Es decir, el underground frente a lo mainstream. El eterno debate de si uno es mejor o peor que el otro.
Todo ello, además, lo ofrece en formato vertical, para que no tardes ni un segundo en dar a conocer cómo ha sido tu año musical con los demás a través de Historias de Instagram y Facebook o Estados de WhatsApp, por comentar algunas plataformas.
En definitiva, todo está todo pensado para presumir de gusto y estética, además de pertenecer a un grupo de fans de un artista. Gracias a esto, es posible construir una identidad cultural propia, exclusiva, y, a su vez, presentarla de manera muy visual a los demás.
Tus canciones según a quién quieras impresionar

Apple Music va por el mismo camino con su Replay, que, personalmente, me gusta más. Puede que se deba a que utilizo más esta app, a la que estoy suscrita o porque no priorice este contenido en la parte superior de la interfaz, sino que tienes que bajar hasta el final para revisar tu resumen musical.
Además de organizar las canciones que más hayas escuchado, por meses, así como los artistas y los álbumes que más hayas repetido, echa mano de los datos que registró el año pasado para hacer una comparativa de tu comportamiento un año y otro. Y también reúne tus 100 canciones favoritas hasta 2021, que es cuando se lanzó esta función.
Esto también nos genera una idea de permanencia y apoyo a ciertos artistas, formaciones o proyectos musicales, en el caso de que coincidan en las diferentes listas de reproducción.
En definitiva, si somos lo que escuchamos y nos enorgullecemos de ello, ¿por qué no iban a satisfacer nuestras necesidades las plataformas? Si no, que se lo pregunten a Spotify, que te permite ocultar esa canción infantil que has quemado todo el año con los peques de la casa y no quieres reconocer que te sabes de memoria...

