Geoglifos de hace 1.000 años destruidos por moteros en el desierto de Atacama

Ni el desierto más duro del mundo pudo con ellos durante un milenio. Hasta que llegaron unos moteros y les pasaron por encima.
Una nueva tragedia cultural, y un desprecio a sus antepasados, ha tenido lugar en el desierto de Atacama, en Chile. Geoglifos de hace más de un milenio han sido destruidos por vehículos motorizados, sin posibilidad de ser recuperados.
Se supone que el ser humano ha evolucionado con el tiempo, pero seguimos haciendo las mismas barbaridades que hace siglos, contra nuestro legado cultural. Como destruir geoglifos milenarios pasando por encima con la moto.
Un geoglifo es un monumento gigante que normalmente se construye en laderas de montañas o planicies, con el objetivo que se vea desde una altura elevada. Las líneas de Nazca son los geoglifos más famosos.
La carrera de motos que destruyó los geoflifos
Los geoglifos se crean amontonando piedras o, en zonas desérticas, quitando una capa de tierra, para dejar a la vista otra más clara.
Algunos geoglifos se han conservado más de mil años, debido al clima extremo de los desiertos americanos, en donde apenas llueve ni hace viento.
Los geoglifos del Complejo Arqueológico Alto Barrancos, de la región de Tarapacá, en Chile, estaban datados entre los años 900 y 1.450, y eran utilizados como guía en las rutas de comercio prehispánicas.

Como se puede ver en las fotografías, estos geoglifos han sido destruidos por lo que parece una ruta de motos, aunque un examen detallado ha encontrado también huellas de quads y jeeps.
En un primer momento, se apuntó al Atacama Rally, que se ha celebrado en la zona, según The New Times. Pero los organizadores han negado cualquier responsabilidad, alegado que sus rutas están aprobadas por el gobierno, y los participantes usan un GPS que les avisa si se salen de ellas.
Parece que la culpa es de las carreras de aficionados y los grupos de moteros que se lanzan a recorrer el desierto de Atacama a toda velocidad, sin preocuparse por donde pisan.
El acto vandálico fue denunciado el pasado domingo por la Fundación Desierto de Atacama, que viene sacando a la luz hechos similares desde 2021, sin que el gobierno haga nada al respecto.
Según explica BiobioChile, en la zona de los geoglifos solo había unos carteles donde se pide no transitar con vehículos, y contemplar el monumento prehispánico desde lejos, y a pie.
Geoglifos de hace mil años han sido destruidos por docenas de motos, jeeps y 4x4 que han pasado por encima sin ningún tipo de miramiento. Seguramente no será la última vez que ocurra.
