Repsol desarrolla un motor con gasolina 100% renovable y un consumo de combustible de solo 3,3 litros

En las pruebas, este motor basado en el HORSE H12 con gasolina renovable consigue reducir de forma notable las emisiones de CO₂ sin que el coche tenga que ser eléctrico.
Repsol, en colaboración con Horse Powertrain, ha presentado un motor híbrido capaz de funcionar con gasolina renovable y con un consumo que se sitúa en torno a los 3,3 litros cada 100 kilómetros.
De momento, la propuesta no busca competir directamente con el coche eléctrico, sino ofrecer una alternativa dentro de la transición energética.
Se trata de una vía que mantiene la base del motor de combustión, pero que al final modifica tanto el combustible como la eficiencia del sistema.
Un motor que no elimina la combustión, la redefine
Este desarrollo no consiste en un motor convencional optimizado, sino en un sistema híbrido que combina electrificación con combustión interna, donde la clave está en cómo se gestiona esa combinación.
Cabe señalar que el uso de gasolina renovable permite reducir la huella de carbono sin necesidad de cambiar completamente la infraestructura actual.
Según Repsol, este tipo de combustible se obtiene a partir de residuos o procesos sostenibles, lo que lo diferencia de los combustibles fósiles tradicionales.
Al mismo tiempo, la parte eléctrica del sistema ayuda a optimizar el rendimiento global, reduciendo el consumo y mejorando la eficiencia en determinadas fases de conducción.
El dato de consumo es uno de los elementos más llamativos, pero necesita contexto. Y es que no se trata solo de gastar menos combustible, sino de hacerlo en un sistema que ya parte de una base más sostenible.
Ese nivel de eficiencia sitúa el desarrollo en una posición competitiva frente a muchos coches actuales, especialmente si se tiene en cuenta que no depende exclusivamente de baterías ni de infraestructura de recarga.
Sin embargo, es un resultado obtenido en condiciones controladas y dentro de un proyecto en desarrollo, no en un producto comercial disponible.
Una alternativa en plena transición energética
Frente a un modelo que apuesta por la electrificación total, esta propuesta permite reducir emisiones sin eliminar de inmediato los motores de combustión.
Sin embargo, esto tiene implicaciones prácticas, ya que aprovecha redes de distribución ya existentes, evita cambios bruscos en los coches y ofrece una transición más gradual.
Al mismo tiempo, plantea un debate sobre el papel que pueden tener los combustibles renovables en el futuro del transporte, especialmente en segmentos donde la electrificación presenta más dificultades.
Cabe señalar que el proyecto se encuentra en fase de desarrollo, lo que indica que no es una tecnología lista para producción masiva ni está integrada en vehículos comerciales.
Además, su viabilidad depende de factores externos como la disponibilidad de combustibles renovables a gran escala y su coste. Y que sin este ecosistema, la aplicación real se reduce.
También queda por ver cómo encajan este tipo de soluciones en un marco regulatorio cada vez más orientado hacia los coches eléctricos.
El desarrollo de este motor recuerda que la transición en movilidad no consiste solo en cambiar de golpe a un tipo de coche diferente.
Los coches eléctricos son una parte central del futuro a medio y largo plazo, pero mientras llega, hay margen para reducir emisiones trabajando sobre lo que ya circula y sobre los motores que se seguirán vendiendo.
Un motor de gasolina que consume menos y funciona con gasolina renovable no resuelve por sí solo el problema del transporte, pero sí aporta una reducción inmediata en un escenario donde los motores de combustión seguirán siendo mayoritarios durante años.
La cuestión es si este tipo de motores se quedarán en demostraciones o si tendrán espacio real en las calles. Esa respuesta dependerá tanto de la industria como de las normas que se escriban ahora.

