Tesla no ve claro un futuro de robots humanoides y robotaxis: podría estar diseñando un coche eléctrico pequeño y barato

Tesla no quiere desvincularse por completo de los coches eléctricos
Tesla no quiere desvincularse por completo de los coches eléctricosDepositPhotos

Aunque en los últimos tiempos mostraba signos de abandono, parece que Tesla sigue apostando por el coche eléctrico.

Una empresa que tiene como CEO a Elon Musk termina siendo tan imprevisible como él. Nadie tiene claro el futuro de Tesla, porque ni su propio CEO lo sabe. Lo está apostando todo a algo tan arriesgado como los robotaxis y los robots humanoides, pero parece que no ha tirado la toalla con los vehículos. Según rumores, Tesla está diseñando un coche eléctrico más pequeño y barato.

Reuters ha entrevistado a cuatro empleados de diferentes empresas de suministros, y todos confirman que un nuevo coche Tesla está en desarrollo. No es el Model 2, ni está inspirado en el Model 3. Es un vehículo compacto y barato.

Incluso han revelado su longitud: 4,3 metros. Para comparar, el Model 3 mide 4,7 metros, y el Model Y 4,8 metros.

Un Tesla barato: el viejo y aparcado sueño de Musk

Esta información contradice la situación actual de Tesla. Con sus ventas de coches bajo mínimos, hace unas semanas canceló los modelos Tesla Model X y Model S para dedicar sus cadenas de montaje a los robots humanoides Optimus, quedando solo el Model 3 y Model Y. También está el Cybertruck, pero apenas cuenta, por sus minúsculas ventas.

Desde hace un par de años, Elon Musk solo piensa en robots humanoides, robotaxis, IA y SpaceX y su próxima salida a Bolsa. Sin contar su etapa política en donde despidió a miles de funcionarios y cerró cientos de proyectos científicos, médicos, y de ayuda al Tercer Mundo. Los coches eléctricos han sidos los últimos de la cola.

Pero quizá aún queda en Tesla alguien que aplique el sentido común, y haya caido en la cuenta de que fiar el futuro a que la gente va a comprar millones de robots Optimus, y las ciudades van a permitir que cientos de robotaxis circulen por las calles, es ciencia ficción.

Optimus lleva años de desarrollo, y no hemos visto que haga absolutamente nada, más allá de ser controlado remotamente por un operario, con gafas de realidad virtual.

En cuando a sus robotaxis, llevan meses de pruebas en varias ciudades estadounidenses, y su tasa de accidentes es cuatro veces mayor que la de un conductor humano, al contrario que los robotaxis de Waymo.

En este contexto, un coche eléctrico compacto y barato es justo lo que el mundo, y Tesla, necesitan: un producto con sentido común. El problema es que con Donald Trump de presidente, al que Elon Musk llevó en brazos al poder, las trabas a los coches eléctricos y las energías renovables son un muro casi insalvable.

El futuro de Tesla es complicado, porque los sueños de ciencia-ficción de Elon Musk no son realistas. Necesita, además, un mundo estable y sin conflictos, como todos los grandes negocios, y ahora mismo el mundo es un caos provocado por Donald Trump, Putin y demás extremistas que hacen y deshacen a su antojo, ante la mirada desconcertada del resto de la humanidad.