Si vas a montar un PC de segunda mano, nunca compres esta pieza usada

Muchos componentes informáticos siguen funcionando a la perfección tras años de uso, pero hay uno que no merece la pena comprar usado, por diferentes razones.
Con los precios del hardware por las nubes, y más que van a subir por los aranceles de Donald Trump, montarte tu propio PC con componentes usadas, puede salir muy rentable. Pero hay un elemento que nunca deberías comprar de segunda mano: el almacenamiento.
Así lo aconsejan los expertos de How-to-Geek, y tiene toda la lógica. Tanto los discos duros como las unidades SSD son elementos muy sensibles, pueden estar muy gastados aunque por fuera parezcan nuevos.
Por otro lado, si una tarjeta gráfica o un procesador se estropean, solo hay que cambiarlos. Pero si lo hace una unidad de almacenamiento, puedes perder todos los datos, y eso es algo muy grave si no tienes copias de seguridad.
No compres discos duros o SSD de segunda mano
Ademas, esta componente no es demasiado cara, al menos comparadas con otras. Un SSD de 256 GB de marca, apenas cuesta 25 euros. Un disco duro de 1 TB, unos 50 euros. No merece la pena comprarlo usado.
En el caso de los discos duros, su arquitectura es propensa al fallo, si se usa mucho. Están compuestos por discos de metal que giran entre 5.000 y 10.000 veces por minuto, con numerosas partes mecánicas. Y no avisan cuando están a punto de fallar.
La excepción es el llamado "clic de la muerte", un sonido "clic, clic" que suena cuando el disco duro intenta leer los datos. El brazo con el cabezal no puede colocarse correctamente en el disco, y por eso suena un "clic". Si lo oyes, haz una copia de seguridad inmediatamente, porque el disco está a punto de fallar.
Además, un movimiento del ordenador o el disco duro externo mientras está funcionando, puede hacer que el brazo raye el disco, perdiendo datos para siempre.
En el caso de las unidades SSD, no tienen partes móviles, así que no tienen los problemas físicos del disco duro. Pero sus celdas se degradan progresivamente cada vez que escribes datos, hasta quedar inservibles. Así que tienen una vida finita.
Por tanto, no merece la pena comprar unidades de almacenamiento de segunda mano, por los riesgos que conlleva, con relación a su relativo bajo precio.
Ten en cuenta que hay que distinguir entre segunda mano, y reacondicionado. Los productos reacondicionados suelen provenir de devoluciones sin usar, empaquetado externo roto, y otras condiciones que no tienen nada que ver con el producto. Además las tiendas que los venden dan uno o dos años de garantía, así que se pueden comprar con confianza.
Si montas un PC de segunda mano, opta por unidades de almacenamiento nuevas, salvo que la uses para datos irrelevantes. Te ahorrarás un disgusto en el futuro.
