¿Adiós distribuciones? El mayor cambio en la historia de Linux podría estar más cerca que nunca

Ubuntu, Zorin OS y otras distros de Linux podrían desaparecer más pronto de lo esperado. El nuevo enfoque “sin distribución” podría hacer que se parezca más a Windows.
Las distribuciones de Linux han crecido notablemente durante los últimos años y el fin de soporte de Windows 10 le ha dado un impulso gigante. Zorin OS está en la mira de muchos usuarios, Ubuntu sigue destacando por su interfaz y la comunidad de Linux Mint está creciendo cada vez más por su estabilidad y compatibilidad.
Existen muchísimas distros que se adaptan a distintos objetivos, pero esta fragmentación es lo que ha hecho que muchos piensen que se trate de un sistema operativo complejo. Principalmente, se debe a que para instalar una, hay que escoger una entre decenas, pero también considerar los entornos de escritorio.
Por supuesto, están las opciones populares y recomendadas para uso general, pero parece que el hecho de tener demasiadas alternativas se está volviendo un problema.
De este modo, se han puesto en marcha nuevas iniciativas “sin distribución” de parte de las comunidades de desarrolladores y voluntarios, así también como ciertas compañías. Al parecer, algunos están pensando en ofrecer un SO unificado y eso podría cambiar las cosas más rápido de lo que parece.
El concepto “sin distribución” podría hacer que Linux termine siendo como Windows

La fragmentación del ecosistema Linux se está volviendo un tema preocupante entre los desarrolladores y usuarios que poco a poco exigen que se detenga la creación de múltiples distribuciones que parecen interminables.
El youtuber experto en el tema, Brodie Robertson, ha compartido algo interesante acerca de lo que está sucediendo en la industria de los sistemas operativos y es que han surgido proyectos como Bluefin y KDE Linux (actualmente BuildStream de Arch).
¿Por qué plantean uno de los cambios más importantes en la historia del kernel de Linus Torvalds? Linux es conocido por sus numerosas distros, pero estas iniciativas se centran en tener un sistema único “sin distribución”.
Esto quiere decir que en vez de que sea una colección de miles de paquetes modificables, pasaría a transformarse en a una imagen inmutable de solo lectura o una estructura similar a lo que ofrece Microsoft con Windows, de ser el caso.
La forma en la que se va a implementar parece que podría seguir la mismas fases que el SDK de Freedesktop. Básicamente, es un “entorno de ejecución universal” con capas de personalización que podrían ser de GNOME, KDE y demás opciones.
De este modo se instala un sistema con el estilo deseado sin tener que depender de una distribución en específico, tal y como explica Hackaday. Lo bueno de esto es que sería compatible con hardware general y sería igual para que no haya tanta fragmentación.
El “Linux único” también podría terminar siendo un problema

En realidad, muchos apoyan la idea porque es algo que minimiza la dificultad del uso de las distribuciones de Linux. Habría estabilidad, compatibilidad y formas más directas de instalar, pero también tiene sus contras.
El mencionado experto ha dicho que un referente interesante es FreeBSD, que solo cuenta con una base principal con un par de variantes. El problema de un Linux sin distros es que haya conflictos entre paquetes RPM y DEB, así como otras complicaciones que serían todo un reto para los desarrolladores o causarían errores.
Por eso mismo, tal vez todavía no sea el fin, aunque eso está por verse de aquí a unos años. Mientras tanto, solo queda disfrutar de lo que ofrecen cada una de las alternativas.

