Aunque elimines tu historial del navegador, sigue siendo visible desde tu PC

Borrar historial de navegación
Borrar historial de navegaciónIA

Tu ordenador continúa recordando durante un período de tiempo todo lo que buscas desde tu navegador, aunque hayas eliminado el historial, pero hay una forma de borrarlo.

Borrar el historial de navegación no solo es una táctica de muchos usuarios para tener algo más de privacidad, sino que también puede ayudar a estar más seguros ante posibles ataques, al eliminar información que está disponible en caso de una filtración.

No obstante, cada vez que seleccionas la opción de borrar el historial, independientemente del navegador que estés utilizando –Chrome, Firefox, Brave, Opera, etc.–, hay algo que permanece en tu ordenador.

Esto es lo que se conoce como caché de resolución DNS, un almacenamiento temporal que guarda todas las direcciones IP de los sitios web que has visitado recientemente, y que es visible fácilmente desde tu PC con un simple comando.

Básicamente, en la práctica ningún navegador podría funcionar sin el DNS, ya que no sería capaz de traducir lo que están buscando los usuarios al introducir una página web, debido a que Internet funciona de forma algo diferente y con numerosas capas que están entrelazadas entre sí.

Por eso, al DNS se le conoce coloquialmente como la "guía telefónica" de Internet; sin ella, cada usuario tendría que recordar cada dirección IP de servicio al que quiere acceder, en lugar de un nombre común.

Así puedes saber qué recuerda tu PC de los sitios por los que ha navegado y cómo eliminar esta memoria temporal directamente.

El DNS y la memoria caché en tu ordenador

El Domain Name System (DNS) o sistema de nombres de dominio es vital para la comunicación de los seres humanos con todo Internet. En la práctica, esto permite que no tengamos que memorizar muchísimos números, sino simplemente direcciones en lenguaje natural.

Ahora bien, los servidores que alojan dichas páginas web sí necesitan entenderse mediante números en las direcciones IP, por lo que el DNS funciona como una especie de traductor que resuelve las direcciones casi inmediatamente.

Por ejemplo, si alguien busca el dominio google.com en cualquier navegador, esto pasa por el servidor DNS, que lo traduce a una dirección IP como 142.250.185.164, según si es IPv4 o IPv6, lo que afecta al número de caracteres.

Para evitar tener que consultar constantemente esta especie de guía telefónica, el DNS no realiza la revisión cada vez que busca un dominio, sino que recuerda todo esto en lo que se conoce como caché de resolución de DNS.

Es decir, la memoria temporal que almacena tu ordenador para que el DNS no tenga que consultar una y otra vez la guía, algo que favorece la rapidez en la comunicación con cada servidor.

Cabe destacar también que viene con fecha de caducidad, que puede variar entre unas horas o varios días, pero no es una mala tecnología, sino que ayuda a que tu experiencia al navegar sea más rápida.

Sea como sea, si eliminas el historial del navegador y crees que has borrado todo tu rastro, todo lo contrario. Para comprobarlo en Windows, abre la Powershell buscándola directamente en el menú de inicio y ejecuta el comando ipconfig /displaydns.

Aquí verás toda esta guía, con datos muy valiosos, como el dominio web, el tipo de registro, el período de vida, la longitud de datos, además de la dirección IP del host, en el ejemplo del principio la del buscador de Google.

Si lo que necesitas es eliminar esta caché, desde la Powershell de Windows ejecuta el comando ipconfig /flushdns. Casi al momento, te aparecerá el mensaje: "Se vació correctamente la caché de resolución de DNS".

Así, podrás tener de nuevo todo el DNS limpio, aunque podrías notar que los sitios web tardan algo en cargar la primera vez, un tiempo que en lo personal ni vas a notar si tienes una buena conexión.

En cualquier caso, esta memoria temporal te puede servir para descubrir también si tu PC se está comunicando con servidores desconocidos; es decir, que puede ser un buen comienzo para identificar si hay conexiones maliciosas en tu PC.

Al mismo tiempo, siempre conviene limpiar el historial del navegador que uses de vez en cuando y periódicamente, ya que te protegerás ante potenciales accesos no autorizados, además de que se liberará bastante espacio. Esto también se aplica a la caché del navegador, que puede llegar a pesar bastante.

Esta es una buena práctica para tener una buena higiene digital, pero con algunos navegadores menos privados puede ser una verdadera odisea mantener una navegación lo más privada posible.

En tal caso, lo mejor es optar directamente por navegadores que lleguen por defecto con una configuración de privacidad estricta, que más allá del historial, no acepte cookies automáticamente o que no recopile la huella digital del usuario.

Estos van mucho más allá del popular Tor y algunos no requieren siquiera tener que andar rebuscando entre diferentes menús perdidos para conseguir una configuración de privacidad que te sirva para navegar de la forma más anónima posible.

En conclusión, revisar de vez en cuando la caché de resolución de DNS es una práctica que debería ser habitual, pero no es la única si quieres navegar de la forma más privada posible.

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