Batacazo de Windows 11, a pesar del fin del soporte Windows 10 sigue estando presente en todos lados

Microsoft conoce por fin las primeras cifras de uso de Windows 11 tras un mes del fin de soporte de Windows 10: los de Redmond no son muy optimistas.
Microsoft ha tomado una de sus medidas más controvertidas con el fin de soporte de Windows 10 el pasado mes de octubre. La realidad para los de Redmond es muy diferente casi un mes después.
El fin de la vida útil de Windows 10 no ha sido suficiente para impulsar el salto a la última versión del sistema operativo. Algunos usuarios siguen prefiriendo la anterior generación, otros no pueden instalar Windows 11 debido a los elevados requisitos de hardware.
Windows 11 sigue sin crecer al ritmo esperado
Los usuarios que quieran seguir recibiendo actualizaciones de seguridad deben suscribirse a las Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) o utilizar una versión compatible con el sistema operativo.
El 14 de octubre finalizó el soporte gratuito, pero la mayoría de los usuarios siguen optando por Windows 10 por problemas de incompatibilidad o simple preferencia por la versión antigua. La llegada de la inteligencia artificial no convence a muchos.
El número de personas que utilizan la versión antigua del sistema operativo se ha reducido, pero no al ritmo al que Microsoft esperaba. Windows 10 registró un 41,74% de cuota de mercado en octubre frente al 55,17% de Windows 11, según los datos de Statcounter.
La última versión es de lejos la más utilizada, pero apenas un 55% sigue siendo una cifra muy baja para un sistema operativo que salió al mercado cuatro años atrás. Los requisitos de hardware han terminado siendo uno de los principales obstáculos, millones de dispositivos no son compatibles.
Windows 7 superó a Windows 11 en el último mes de soporte
La cuota de Windows 11 es aún peor si se compara con los datos obtenidos por versiones anteriores. Windows 7 poco menos de una cuarta parte del mercado mientras que Windows 10 tenía más de dos tercios en el último mes antes del fin de soporte.
Las empresas empiezan a implementar el programa ESU hasta que puedan reemplazar el hardware. Los de Redmond esperaban un aumento exponencial en la cuota de Windows 11 en octubre, pero sería inviable a corto plazo.
La última versión del sistema operativo se terminará imponiendo, pero Microsoft tendrá que esperar pacientemente. Los usuarios con dispositivos compatibles están abocados a actualizar Windows 11 si su ordenador es compatible, a pesar de que intenten alargar el proceso.
La situación es diferente para un elevado porcentaje de usuarios que tendrán que comprar un nuevo ordenador o actualizar el hardware, también para algunas empresas. Las compañías no están dispuestas a realizar una inversión millonaria de la noche a la mañana para dar el salto a Windows 11. La migración va a ser más lenta de lo esperado.
