Francia abandona Windows y se pasa a Linux, pero los expertos advierten: "Es un cambio colosal"

Francia abandona Windows y se pasa a Linux
Francia abandona Windows y se pasa a LinuxComputer Hoy

Francia ha decidido cambiar a Linux todos sus ordenadores de sobremesa con Windows. Expertos advierten que la transición puede durar años y costar más de lo previsto.

La noticia saltó hace unas semanas y no dejó a nadie indiferente. Francia pretende acabar con Windows en la administración pública y el Gobierno ya trabaja en una transición total a Linux antes de terminar el año.

El objetivo final es claro: menos dependencia de grandes empresas estadounidenses como Microsoft. Según la Dirección Interministerial del Digital francés, la idea es reforzar la soberanía tecnológica del Estado y tener más control sobre los sistemas que tienen entre sus manos datos sensibles de millones de ciudadanos.

“Cada ministerio (incluidos los operadores) deberá formalizar su propio plan antes del otoño, centrándose en las siguientes áreas: estaciones de trabajo, herramientas colaborativas, software antivirus, inteligencia artificial, bases de datos, virtualización y equipos de red”, advierte la Dirección Digital Interministerial.

El DINUM aún no ha confirmado qué distribuciones utilizarán; por el momento trabajan en la integración en los equipos.

Sin embargo, los problemas parecen que acaban de empezar para ellos. Expertos en ciberseguridad y sistemas avisan de que no es simplemente cambiar un programa por otro. Es una transformación de fondo total que afecta a infraestructuras, empleados públicos y la forma de trabajar de todo un país.

Un cambio para romper con la dependencia tecnológica de Microsoft pero que les puede salir muy caro

El experto en seguridad digital Fabrice Epelboin avisa: "Cuando usas software propietario, estás en manos de empresas externas. Con software libre tienes más transparencia y control sobre tus datos". 

Sin embargo, Francia ya ha dado pasos antes en esta dirección. La Gendarmería Nacional, por ejemplo, lleva años utilizando sistemas basados en Linux en buena parte de sus equipos, dejando claro que es posible hacer el cambio. El reto es la escala de ahora.

El objetivo ahora es llevar ese modelo a toda la administración. Hablamos de ministerios, oficinas públicas y sistemas internos que llevan décadas funcionando sobre Windows. 

El problema empieza cuando se baja a la realidad. Cambiar un sistema operativo en una oficina puede ser sencillo. Hacerlo en miles de equipos repartidos por toda la administración francesa es otra historia bastante distinta.

Los expertos lo describen como un proceso "colosal". No solo hay que instalar nuevo software, también hay que formar a funcionarios, adaptar programas internos y asegurarse de que no se interrumpen servicios básicos del Estado. Además, cualquier persona o institución puede ver, modificar y adaptar su funcionamiento.

Epelboin afirma que "estos cambios no se hacen en meses. Son proyectos que duran años y requieren continuidad política". Y ahí está uno de los grandes riesgos. Esta transición se iniciará en otoño de este año, aunque las primeras cifras de cuota de Linux se conocerán a finales de 2026.

"La soberanía digital no es una opción, es una necesidad estratégica. Europa debe dotarse de los medios necesarios para alcanzar sus ambiciones, y Francia lidera el camino acelerando la transición hacia soluciones soberanas, interoperables y sostenibles!, comenta Anne Le Hénanff, delegada para la Inteligencia Artificial y la Tecnología Digital.

De ahí que otros países europeos como Alemania o España ya hayan jugueteado con sistemas abiertos en distintas administraciones, aunque sin un cambio tan grande como el que ahora plantea nuestro vecino.

Sin embargo, y aunque realmente para muchos es un gran atraso, Microsoft sigue siendo vital en Europa. La duda es qué sucederá en un futuro en el que Europa esté totalmente equipada con Linux.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.