Hugo Tecno, experto en informática: "Estos son los tres mejores Linux para principiantes"

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Si tienes idea de dejar atrás Windows 11 y pasarte a Linux, pero no sabes qué distribución elegir, hay tres que te lo ponen fácil. Estas son las recomendaciones de este experto para dar el salto.
Teniendo en cuenta que Linux ha cambiado bastante y sus distribuciones ya no se perciben como algo para expertos y que Windows 11, junto con sus requisitos, ha dejado PC útiles como obsoletos, cada vez hay más personas que se plantean probar el sistema operativo de Linus Torvalds.
El problema es que hay cientos de distribuciones de Linux y no todas están pensadas para el mismo tipo de usuario. Muchas de ellas son muy sencillas, mientras que otras son algo más específicas o complejas, destinadas a usuarios algo más profesionales.
Por eso, si nunca has utilizado Linux, lo mejor es empezar por una distribución que resulte fácil de instalar y utilizar. Hugo Tecno, creador de contenido especializado en tecnología, comenta en un vídeo tres opciones que merecen la pena conocer: Linux Mint, Ubuntu y Debian.
Comentar que las tres son gratuitas y con ellas vas a poder usar tu ordenador como siempre para tus tareas, para navegar por Internet, estudiar, trabajar con documentos o reproducir vídeos. Sin embargo, hay alguna que otra diferencia entre ellas.
Linux Mint, una de las opciones más fáciles para empezar
Cada vez que surge el tema de las distribuciones Linux para principiantes, Linux Mint aparece como una de las principales opciones entre tantas y hay buenas razones por las que se posiciona como una alternativa impecable a Windows 11.
Para empezar, se ve igual que Windows, consume muy pocos recursos y viene con todo lo necesario para trabajar, navegar y ver contenido desde el minuto uno.
Otra ventaja es que funciona bastante bien en PC que ya tienen unos cuantos años. Si tienes un ordenador que empieza a quedarse corto con Windows, merece la pena probarlo antes de darlo por perdido.
A todo esto se suma que hereda varias de las ventajas de Ubuntu, una de las distribuciones más conocidas del mundo Linux, incluyendo una amplia compatibilidad de hardware y acceso a una enorme biblioteca de aplicaciones.
Y aquí viene el mejor truco de Linux: no necesitas borrar tu Windows para probarlo. Casi todas las distribuciones actuales tienen lo que se llama un modo Live.
Esto significa que puedes grabar la distribución en un pendrive USB, reiniciar tu ordenador arrancando desde ese USB y probar el sistema operativo completo directamente desde la memoria, sin tocar ni un solo archivo de tu disco duro actual.
Ubuntu, una buena puerta de entrada al mundo Linux
En el segundo puesto está Ubuntu. Lleva años siendo la recomendación estrella para quienes quieren empezar con Linux, en parte porque tiene una comunidad enorme y una gran cantidad de documentación.
Una de sus ventajas es que es más o menos sencillo instalarlo. El asistente de instalación te va a ir guiando durante el proceso y, una vez que el sistema está funcionando, puedes empezar a utilizarlo sin tener que abrir la terminal para cada cosa que hagas.
Eso sí, Ubuntu tiene un escritorio propio, con un diseño diferente al de Windows. Es por eso que puede que al principio tardes un poco en acostumbrarte.
Pero, sin duda, una de sus grandes virtudes es la cantidad de programas compatibles y la facilidad que tienes para encontrar ayuda cuando aparece algún problema.
Eso sí, Ubuntu utiliza más recursos que otras distribuciones, dependiendo de la versión y del entorno de escritorio. Si tu ordenador es muy antiguo o tiene poca memoria RAM, quizá no sea de las mejores opciones.
Debian, una alternativa para quienes buscan estabilidad
Debian se encuentra en el tercer puesto. Es una de las distribuciones más antiguas de Linux y sirve de base para muchas otras, incluida Ubuntu.
Su principal ventaja es la estabilidad. El proyecto da mucha importancia a probar el software antes de añadirlo a sus versiones finales.
Por supuesto, Debian también es gratuito y de código abierto. Puedes instalarlo donde quieras y elegir entre distintos entornos de escritorio según tus preferencias y las especificaciones de tu PC.
Sin embargo, aunque Debian se puede utilizar sin tener grandes conocimientos del sistema operativo, no siempre es la opción más fácil para alguien que nunca ha tocado Linux.
La instalación y algunas tareas de configuración pueden ser algo más complicadas que en Ubuntu o Linux Mint. Por eso, antes de elegirlo, echa un vistazo a todo el proceso.


