Kubuntu, Lubuntu o Xubuntu: así puedes elegir la mejor distro de Linux para sustituir a Windows

Aunque todas estas distros de Linux están basadas en Ubuntu, presentan bastantes diferencias entre ellas, y no todas cuentan con lo mismos requisitos de instalación.
Ubuntu es una de las distribuciones más conocidas y populares del universo de Linux, con una gran adopción por el público que quiere comenzar en este mundo, al ser una de las más accesibles.
Aunque existen también algunas distros derivadas de esta, con diseños que se dirigen a usuarios y ordenadores diferentes, con un rango amplio para que nadie se quede fuera, y pueda tener este sistema.
Si Linux es el cerebro, Ubuntu es el cuerpo, mientras que otras como Kubuntu, Lubuntu y Xubuntu serían algo parecido a la vestimenta que llevas, que dependerá totalmente del gusto de quien la lleve puesta.
Las grandes diferencias se presentan por lo que se conoce como entorno de escritorio, las reglas que ajustan la interfaz gráfica del sistema, así como los recursos que un PC ha de destinar para usar cada uno de ellos.
Así, todas ellas se basan en Ubuntu, pero ajustan el entorno de escritorio dependiendo de las necesidades; en todo caso, con elementos visuales que pueden ser perfectos para quienes lleguen desde Windows.
Así puedes diferenciar y elegir entre Lubuntu, Kubuntu y Xubuntu.
Lubuntu, la distro más ligera

Si tienes un ordenador con Windows 10 que se ha quedado desactualizado por no cumplir con los requisitos de actualización a Windows 11, o tu PC suele congelarse, quizá Lubuntu sea la mejor para comenzar a probar.
Permite su instalación con requisitos mínimos que prácticamente cualquier máquina puede cumplir, como es una RAM de 2 gigabytes, así como 25 gigabytes libres de espacio en el disco.
Como entorno de escritorio, utiliza LXQt, una simbiosis entre LXDE y Razor-qt, con una interfaz minimalista que limita notablemente la complejidad de diferentes efectos visuales, para lograr un rendimiento óptimo con dichos requisitos.
Aquí no verás grandes animaciones ni aplicaciones extremadamente potentes, una de las pocas limitaciones de Lubuntu, pero podrás devolver a la vida a ese viejo ordenador.
Xubuntu, un paso intermedio

En caso de que tengas un ordenador con algo más de requisitos y prefieras algo no tan básico como Lubuntu, el entorno Xfce de Xubuntu puede ser una gran opción, ya que ofrece mayor personalización.
Si has usado Ubuntu, y su entorno de escritorio GNOME, Xubuntu destaca por ofrecer prácticamente lo mismo, con un aspecto visual no muy alejado de este, pero incluso con ello, con un rendimiento sólido que no ofrece tirones.
A diferencia de Lubuntu, aquí sí podrás modificar y personalizar diferentes alternativas, como suele ocurrir en cualquier distro mediana, como los widgets, los temas del entorno, etc.
A pesar de que no permite el acceso a un ecosistema de aplicaciones muy variado o extenso, sí permite la compatibilidad con los repositorios de Ubuntu, así que tendrás todo lo necesario.
Kubuntu, el más completo si no tienes limitaciones

Kubuntu es el último escalón de esta lista de distribuciones basadas en Ubuntu, ya que ofrece requisitos mínimos que superan a las 2 anteriores, como una RAM de 4 gigabytes para que funciones de forma fluida.
Esta llega con entorno KDE Plasma, que es uno de los más modernos y atractivos de Linux, y probablemente lo encontrarás en otras distribuciones muy diferentes.
Es perfecta para usuarios más avanzados, debido a la posibilidad de personalización de todos los aspectos del sistema a nivel visual, así como la integración de las apps desarrolladas para KDE.
Por ejemplo, tendrás Dolphin como gestor de archivos muy parecido a lo que podrías encontrar en el sistema de Microsoft, pero también la posibilidad de conectar móvil y ordenador fácilmente, con KDE Connect.
En conclusión, prueba siempre esta última antes de las otras, en caso de que cumplas los requisitos, para que tengas la distro más completa de todas estas.