No tires a la basura tu impresora antigua todavía: Microsoft confirma que seguirá funcionando en Windows 11

Microsoft confirma que Windows 11 seguirá soportando drivers legacy V3 y V4, aclarando la confusión generada por su hoja de ruta anterior.
Microsoft ha despejado las dudas surgidas en las últimas semanas: finalmente, Windows 11 no eliminará el soporte para drivers de impresoras antiguos, conocidos como V3 y V4, a pesar de lo que algunos informes recientes habían sugerido.
La confusión se generó tras una actualización en la hoja de ruta de Windows que indicaba que estos drivers estaban siendo declarados obsoletos, lo que provocó preocupación entre usuarios y administradores de sistemas.
Según fuentes citadas por Windows Central, Microsoft ha confirmado que los drivers legacy seguirán funcionando sin cambios en Windows 11.
Las impresoras que ya están operativas en el sistema no requieren ninguna acción por parte de los usuarios, ya que su compatibilidad se mantiene intacta. Además, Microsoft ha eliminado la entrada en la hoja de ruta que había causado el malentendido.
Lo que sí cambiará a partir de este año es la forma en que los nuevos drivers legacy se certificarán y distribuirán.
Desde el pasado 15 de enero, los drivers antiguos enviados a los laboratorios de certificación de hardware de Microsoft (WHQL) y a Windows Update son evaluados de manera individual.
En otras palabras, los usuarios que ya tengan impresoras funcionando no deberían ver ningún impacto en su uso diario.
El temor de los usuarios no resulta sorprendente, dado que en los últimos años Microsoft ha ido eliminando o modernizando varias funciones consideradas legacy en Windows 11. Esto llevó a muchos a asumir que los drivers de impresora podrían seguir el mismo camino.
Sin embargo, Microsoft ha querido dejar claro que no habrá una deprecación completa para los drivers V3 y V4.
Las impresoras antiguas seguirán funcionando con normalidad y las empresas que dependen de este hardware no tendrán necesidad de actualizar sus equipos de forma inmediata.
La única diferencia es que cualquier nuevo driver legacy que quiera introducirse en el ecosistema deberá pasar por un proceso de aprobación más estricto, sin afectar a los controladores ya en uso.
De esta forma, Windows 11 mantiene su compromiso con la compatibilidad de impresoras antiguas mientras ajusta su proceso de certificación para los drivers futuros.