El secreto detrás del videoclip de Buddy Holly en el CD de Windows 95 y que casi nadie conoce

Microsoft gastó cerca de 1.000 millones de dólares en promocionar Windows 95, incluyendo el icónico videoclip Buddy Holly de Weezer, tras complejas negociaciones legales.
Todo el mundo recuerda Windows 95 como posiblemente uno de los sistemas operativos más importantes de Microsoft en la historia, llegando incluso a convertirse en un fenómeno cultural en su época.
De hecho, Microsoft era consciente de su impacto y convirtió el lanzamiento de Windows 95 en un acontecimiento global, respaldado por una campaña de promoción mastodóntica que costó cerca de 1.000 millones de dólares de la época.
Parte de esa estrategia incluyó algo poco habitual para un sistema operativo: contenido multimedia “divertido” incluido dentro del propio CD de instalación.
El veterano de Microsoft, Raymond Chen, desveló que la compañía logró asegurar los derechos de uno de los elementos más recordados del disco: el videoclip de Buddy Holly de Weezer.
El CD no solo servía para instalar el sistema, sino también para demostrar sus capacidades multimedia en una época en la que los CD-ROM empezaban a popularizarse.
Para incluir la canción, Microsoft tuvo que negociar con la discográfica Geffen Records, editora de Weezer. Curiosamente, los miembros del grupo no estaban al tanto de las conversaciones iniciales y, en un primer momento, no les agradó haber sido excluidos del proceso. Sin embargo, con el éxito de Windows 95, la banda terminó describiendo la colaboración como “una de las mejores cosas que nos pudo haber pasado”.
La parte más compleja fue el videoclip. Buddy Holly se desarrollaba en un decorado que recreaba la mítica serie Días felices, intercalando escenas originales del programa con nuevas imágenes del grupo para simular que los personajes participaban en el vídeo musical.
Para distribuir ese contenido legalmente, el equipo jurídico de Microsoft tuvo que solicitar permisos individuales a los miembros del reparto de la serie. Chen reconoce no saber si el abogado habló directamente con los actores o con sus representantes, pero asegura que la tarea fue “profundamente disfrutada”.
La inclusión de este videoclip formaba parte de un despliegue promocional sin precedentes. Microsoft también adquirió los derechos de Start Me Up de los Rolling Stones para su campaña publicitaria, iluminó el Empire State Building con los colores del sistema operativo y sumó toda una parafernalia de anuncios en múltiples soportes.
Todos estos movimientos ayudaron a consolidar a Windows 95 como un producto icónico. El sistema logró conectar con la cultura popular y, para 1998, alcanzó una cuota de mercado del 57,4 %, convirtiéndose en uno de los lanzamientos más influyentes de la historia del software.