Analista de Morgan Stanley y defensor de Tesla lo tiene claro: "China ya ha ganado la guerra de los coches eléctricos"

China ha ganado la batalla de los coches eléctricos, al menos por ahora. Ahora a Tesla y al resto de marcas les toca reinventarse si quieren recuperar el liderazgo.
Adam Jonas, uno de los analistas más top y seguidos de Morgan Stanley y defensor histórico de Tesla, lo dice sin ningún tipo de tapujo: "China ya ha ganado la guerra de los coches eléctricos".
No cabe duda de que el gigante asiático ha pasado de ser el 'segundón' a convertirse en el líder indiscutible de todo este proceso de electrificación, dejando a Tesla y al resto de marcas occidentales en un papel secundario.
Lo cierto es que, hasta hace poco, Tesla era el referente mundial en coches eléctricos. Su Model Y arrasaba en ventas y su tecnología marcaba el ritmo del sector. Pero la llegada de los fabricantes chinos ha cambiado todo por completo.
Empresas como BYD y, más recientemente, Xiaomi —con su nuevo YU7— han conseguido superar a Tesla en precio, diseño, innovación y, sobre todo, en capacidad de producción y adaptación al mercado.
Xiaomi, BYD y la respuesta descomunal de china ha dado la vuelta a la tortilla
La presentación del Xiaomi YU7 ha sido el último golpe sobre la mesa. Este SUV eléctrico, diseñado para competir directamente con el Model Y, ha dejado boquiabiertos a todos: un diseño que recuerda a Ferrari o Aston Martin, pero con el precio de un Volkswagen.
Adam Jonas lo tiene claro: "Esta nueva compañía automotriz supera con creces a Tesla en precio, especificaciones y diseño". No es solo Xiaomi; BYD ya ha sobrepasado a Tesla en ventas a nivel mundial y otras marcas chinas están a punto de dar el gran salto. Los analistas de Morgan Stanley advierten que el mercado sigue sobrevalorando el potencial a corto plazo de Tesla y no está teniendo en cuenta el avance chino.
La expansión se avecina y Xiaomi ya ha confirmado que quiere vender sus coches fuera de China antes de 2027. Los expertos creen que es solo cuestión de tiempo que los eléctricos chinos se vean en las calles de todo el mundo.
La consecuencia es que Tesla está cambiando su estrategia. Elon Musk ha dejado claro que el futuro de la marca pasa por la conducción autónoma y los robotaxis, no por competir en precio o volumen con los fabricantes chinos. El propio Musk ha reconocido que "en el futuro, la mayoría de la gente no va a comprar coches", anticipando un cambio que iría de la conducción a los coches como servicio.
Tesla, en busca de un nuevo rumbo: del coche eléctrico al robotaxi
Desde luego, la presión china ha obligado a Tesla a reinventarse. Las ventas del Model Y ya no brillan como antes y la gama de productos en Europa apenas se renueva, mientras que las marcas chinas lanzan modelos cada pocos meses. En este contexto, Tesla apuesta por diferenciarse con tecnología: conducción autónoma total, robotaxis y robots humanoides, donde todavía ve margen para liderar.
Pese a todo, Morgan Stanley tiene una visión optimista a largo plazo para Tesla, sobre todo si logra consolidar su negocio en 'IA física' y movilidad autónoma.
"No será fácil ni agradable de subsanar"
Si las ventas no es suficiente problema, durante años, este polémico multimillonario vendió el sueño de la conducción autónoma como algo que estaba a punto de llegar.
Sin ir más lejos, los compradores de Tesla entre 2019 y 2023 se hicieron con vehículos con el Hardware 3, asegurándose que serían compatibles con el sistema Full Self-Driving (FSD) mediante una simple actualización de software.
Sin embargo, en enero de 2025, Musk soltó la bomba: esos coches eléctricos necesitarán un nuevo ordenador o sistema para conseguir la autonomía prometida.
Este comunicado cayó como un jarro de agua fría, ya que muchos clientes habían pagado unos 12.000 dólares extra por el FSD, confiando en que su Tesla se convertiría algún día en un robotaxi. Ahora descubren que, para cumplir esa promesa, deberán, una vez más, pagar un extra del que no eran conscientes.
El problema no es nuevo y en 2019, Tesla ya obligó a dueños de modelos con Hardware 2.0 y 2.5 a actualizar sus sistemas. La diferencia es que ahora afecta a vehículos más nuevos y a una promesa que Musk repitió durante casi nueve años. La situación empieza a cansar para muchos usuarios.
El sudafricano fue claro: "Vamos a tener que mejorar los ordenadores del Hardware 3. No será fácil ni agradable". El plan incluye un programa piloto en Austin, Texas, con el nuevo Hardware 4, pero los detalles sobre cómo y cuándo se actualizarán los vehículos antiguos siguen muy en el aire.
Lo irónico es que, técnicamente, ni siquiera el Hardware 4 ofrece aún conducción totalmente autónoma. Las regulaciones en EEUU y, sobre todo, Europa, aún prohíben circular sin supervisión humana, algo que choca de frente con toda la palabrería que Tesla usó para vender el FSD.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

