El ataque de Rusia al GPS del avión de Von der Leyen: más sencillo, común y menos sofisticado de lo que podrías imaginar

El incidente del avión de la Presidenta de la Comisión Europea, que tuvo que aterrizar con mapas de papel por una inhibición rusa del GPS, es realmente fácil de conseguir. Así se puede contrarrestar.
En la frontera con Rusia y alrededores, es imposible usar el GPS, porque ha sido anulado por alguno de los bandos. ¿Cómo se puede inhibir el GPS? ¿Existe una forma de impedirlo? Vamos a ver todas las opciones que se conocen.
El pasado domingo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajaba de Varsovia a Plovdiv (Bulgaria) cuando el avión sufrió problemas con el GPS. En realidad, el aeropuerto. No era posible guiar al avión hasta allí para que aterrizase así que, tras dar vueltas durante una hora, los pilotos decidieron usar mapas en papel para encontrar el aeropuerto.
La Unión Europea ha acusado Rusia de ser la responsable de inhibir la señal del GPS, mientras que el régimen de Putin ha dicho que eso es "información incorrecta". Algo que nadie se cree, porque es el procedimiento habitual de Moscú.
Cómo se puede anular el GPS, y cómo protegerse
Desde el inicio de la invasión de Ucrania se han producido fallos en el GPS. En Finlandia, en 2022, durante la visita del presidente de Estados Unidos Joe Biden. En Polonia, Noruega y otros lugares, coincidiendo con visitas políticas o movimientos militares. Es obvio que Rusia está detrás.
El sistema de satélites GPS es el usado por la aviación para guiarse hasta el destino. Tres satélites que apuntan al objetivo fijan la latitud y la longitud, mediante triangulación, y otro calcula la altitud.
El problema es que la señal del GPS es una simple señal de radio que se envía desde el satélite a receptor de GPS, así que se puede inhibir fácilmente.
Hay que descartar un hackeo del aeropuerto, o un ataque de phishing que permitiese anular el GPS, porque es una instalación de alta seguridad. Además existen métodos mucho más sencillos.
Tal como explica el medio alemán DerStandard, la forma más sencilla y eficaz de anular el GPS, es provocar interferencias con una señal más fuerte, en la misma frecuencia. Es similar a poner la música muy alta cuando dos personas están hablando. No se escuchan entre ellas.
Rusia utiliza la Estación móvil de interferencia electrónica Krasukha-2, que puedes ver en la foto de apertura de la noticia. Usando enormes antenas orientadas hacia el avión o edificio que se quiere cegar, inhibe la señal.
Es lo que se conoce con el nombre de jamming y, según Bulgaria, es el método que Rusia usó en el aeropuerto de Plovdiv.
Existen también inhibidores de GPS más pequeños, portátiles, que se emplean para cegar la señal alrededor de un edificio o vehículo, para confundir a los drones y otras armas guiadas por el GPS. Otros más sofisticados se montan en aviones, e incluso en satélites.
Un método alternativo es el GPS Spoofing, que consiste en enviar señales GPS que parecen legítimas, pero que cambian la posición de lugares y edificios. Esto confunde a la víctima, que termina en un sitio diferente a donde iba.
¿Exista alguna forma de evitar estos ataques al GPS? Lo cierto es que sí, pero no son eficaces al 100%.
Contramedidas frente a los inhibidores de GPS
Lo más sencillo es apuntar las antenas receptoras del GPS directamente hacia el cielo, porque los inhibidores suelen ser vehículos terrestres, que generan intermitencias paralelas al suelo. O cambiar a otro sistema de satélites que usan otra frecuencia, como el europeo Galileo. Pero los atacantes ya tienen en cuenta esto.
Existe una tecnología llamada antenas CRP (Controlled Reception Patterns), formada por 4 antenas colocadas en forma de matriz, que usan técnicas de software y posicionamiento entre ellas, para filtrar la señal original del GPS, y bloquear el resto. Pero es un sistema caro y, lógicamente, no se puede instalar en todos los edificios.
Para combatir el spoofing de GPS, se llevan a cabo chequeos que detectan cambios súbitos en los datos. Existen sistemas que usan una red de sensores especiales de radio que calculan la diferencia de tiempo de llegada (TDOA). Esto permite detectar la distancia al origen de la señal, y si es menor que la distancia a los satélites GPS, unos 20.000 Kilómetros, es falsa. También son útiles contra el jamming.
Debido a la facilidad para interferir el GPS, se están probando alternativas como la navegación inercial, usando la inercia del avión o vehículo, la navegación cuántica, que emplea átomos, la navegación magnética, e incluso la visión mediante IA. Pero aún no son 100% precisas.
El único consuelo es que, como tuvieron que hacer los pilotos del avión de la Presidenta de la Comisión Europea, siempre nos quedarán los mapas en papel. Esos nunca nos fallan, y no se pueden hackear.

