Brent Hecht, director de Ciencia Aplicada de Microsoft: "La IA está cometiendo el mayor robo de trabajo en la historia de la humanidad"

Brent Hecht con Copilot y ChatGPT
Brent Hecht con Copilot y ChatGPTGenerado con IA
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Documentos internos de Microsoft y OpenAI revelan advertencias sobre el impacto de la inteligencia artificial en los medios y cuestionan el uso justo de noticias.

Como si la polémica de la demanda de Apple a OpenAI fuera poca, se vuelven a levantar las alertas alrededor de la compañía dueña de ChatGPT, pero esta vez es con Microsoft. 

Lamentablemente, el debate que actualmente hay con la inteligencia artificial vuelve a alzarse tras los acontecimientos vinculados al juicio de estas grandes compañías tecnológicas.

El futuro tiembla ante esta tecnología y los profesionales se podrían ver afectados por el desempleo. Brent Hecht, director de Ciencia Aplicada de Microsoft, confirma que el impacto en el trabajo es más de lo que se imagina. ¿Te quedarás sin empleo? La respuesta puede surgir probablemente durante los próximos años.

Documentos internos revelan una preocupación que Microsoft conocía desde hace tiempo

Martillo de juicio
Martillo de juicioFreepik

¿La inteligencia artificial de verdad es tan preocupante? Si bien trae muchos beneficios a la humanidad, es evidente que existen contras que son difíciles de ignorar, especialmente cuando se trata de una tecnología que avanza a pasos agigantados.

El miedo es claro para muchas personas que tienen incertidumbre sobre el futuro de sus trabajos. Especialmente, la polémica estalló tras la publicación de documentos internos desclasificados dentro del proceso judicial que enfrenta a Microsoft y OpenAI con diversas organizaciones de noticias.

Los datos han sido revelados en el marco de una demanda liderada por The New York Times que ha destapado opiniones que contradicen parte de la defensa pública mantenida hasta ahora por estas empresas.

Según la información divulgada por Ars Technica, uno de los nombres que más ha llamado la atención es el de Brent Hecht, director de Ciencia Aplicada de Microsoft, quien habría advertido repetidamente sobre las implicaciones de utilizar contenidos periodísticos para entrenar sistemas de inteligencia artificial.

Entre las declaraciones atribuidas a Hecht destaca una especialmente contundente. El ejecutivo describió la extracción masiva de noticias para entrenamiento de IA como un “robo asombroso de proporciones sin precedentes” y llegó a afirmar que podría tratarse del “mayor robo de mano de obra en la historia de la humanidad”.

Además, otro documento recogido por los demandantes señala que Hecht consideraba que esta práctica convertía el argumento del “uso justo” en una “burla total” del concepto.

Otros puntos relevantes son que dentro del gigante tecnológico de Redmond ya había una preocupación clara por el impacto de dicha tecnología. Por ejemplo, que los propios productos de IA influían sobre los medios de comunicación que generaban el contenido utilizado para entrenar dichos modelos.

Un documento interno describía un posible “ciclo fatal” en el que los sistemas de inteligencia artificial reducirían el tráfico hacia las webs informativas y, a largo plazo, comprometerían la disponibilidad de información fiable. De aquí la propia desinformación y el uso excesivo de estos asistentes virtuales en el texto que podría no ser del todo confiable.

La batalla por el periodismo y el uso justo entra en una nueva fase

Los documentos judiciales no solo incluyen comentarios de responsables de Microsoft. Según los demandantes, mensajes internos de OpenAI mostraban inquietud por el potencial efecto de los chatbots sobre los medios tradicionales.

Nick Turley, quien se encarga del lado de ChatGPT, habría advertido sobre una “amenaza existencial” para los editores de noticias si los usuarios podían obtener respuestas directamente de sistemas de IA sin visitar las fuentes originales.

En el tribunal se han presentado datos sobre la evolución del tráfico. Según los demandantes, Microsoft registró reducciones de entre el 83% y el 93% en las tasas de clics hacia algunos medios afectados, mientras que otros experimentaron descensos de entre el 51% y el 94%.

Estas cifras alimentan uno de los argumentos centrales de la demanda: que los chatbots no actúan únicamente como herramientas de búsqueda o descubrimiento, sino que pueden convertirse en sustitutos directos del contenido periodístico original.

Microsoft ha rechazado que las opiniones recogidas en esos documentos representen la postura oficial de la compañía. El resultado del caso podría convertirse en una decisión histórica para definir si las empresas de inteligencia artificial deberán licenciar contenidos periodísticos en el futuro o si podrán seguir utilizándolos bajo el paraguas del uso justo.