El CEO de Intel, Pat Gelsinger, se retira antes de que lo echen, tendrá dos sustitutos

Pat Gelsinger deja de ser CEO de Intel y abandona la empresa, tras más de 40 años de servicio. En el peor momento de su historia, Intel tendrá dos CEO temporales.
Revolución esperada en Intel, tras el peor año de su historia. Su CEO Pat Gelsinger se retira de forma inmediata, dejando al mando a dos CEO interinos, hasta que se encuentre sustituto. Era el retiro, o la destitución.
Según cuenta Bloomberg, la junta directiva de Intel se ha reunido con carácter de urgencia, y tras evaluar los desastrosos resultados del último año, le han ofrecido dos opciones a Pat Gelsinger: retirarse y abandonar la compañía, o ser destituido como CEO. Como es lógico, Gelsinger ha optado por lo primero.
Va a ser sustituido de forma temporal, hasta que encuentren sustituto, por David Zinsner, vicepresidente ejecutivo y director financiero, y Michelle Johnston Holthaus, CEO de Productos Intel. Frank Yeary, presidente independiente del consejo de Intel, se convertirá en presidente ejecutivo interino durante el periodo de transición.
El difícil futuro de Intel
Pat Gelsinger, ingeniero eléctrico de carrera, comenzó a trabajar en Intel en los años 80. Se convirtió en el diseñador principal del procesador Intel 80486. Nombrado jefe de tecnología de la compañía en 2001, fue clave en el desarrollo del estándar WiFi y USB, y en la arquitectura de los procesadores Intel Core.
En 2009 abandonó la compañía y trabajó en EMC y VMware, en donde llegó a ser CEO. Regresó a Intel en 2021 como CEO, para intentar reflotar la empresa, tras su fracaso en el mercado de móviles, y la pérdida de terreno en el mercado de PC, con respecto a AMD.
En estos tres años de Pat Gelsinger como CEO, no solo no ha recuperado el terreno, sino que todo ha ido a peor.
Intel no ha sabido competir con NVIDIA en el mercado de los chips de inteligencia artificial, y ha perdido a dos socios clave en el mercado de procesadores de PC: Apple fabrica sus propios procesadores para sus Mac, e Intel se ha aliado con Qualcomm y su Snapdragon X Elite para sus nuevos ordenadores Surface.
Además sigue perdiendo terreno con AMD en el mercado de los procesadores de escritorio, tras los fallos de sus dos últimas generaciones de Intel Core, y el frío recibimiento de los nuevos Intel Core Ultra 200S, que no ofrecen apenas mejora en rendimiento (aunque sí en consumo y refrigeración).
Su entrada en el mercado de las tarjetas gráficas ha pasado más desapercibida de lo previsto, aunque acaban de anunciar las nuevas tarjetas Intel Arc B570 y B580:
Intel activó un plan para reducir gastos por valor de 10.000 millones de dólares, despidiendo a 15.000 trabajadores y cancelando la construcción de fábricas en Polonia y Alemania. Acaba de recibir 8.000 millones del gobierno estadounidense, para que construya varias fábricas en el país.
La marcha de Pat Gelsinger como CEO de Intel se daba por hecha. Respetando sus 40 años de servicio a la empresa, han preferido que anuncie su retiro, en lugar de destituirlo.
Nada es inmutable, y menos aún en tecnología. Intel ha sido la reina de los procesadores de ordenador durante medio siglo, pero ahora mismo corre riesgo de desaparecer, o de ser dividida en varias partes. Veremos si el nuevo CEO es capaz de reconducir la complicada situación.

