ChatGPT despierta la ira de los usuarios en internet: "Es demasiado amable"

La inteligencia artificial de OpenIA no convence demasiado cuando se trata de mantener relaciones personales con ella. La pregunta es: ¿resulta aconsejable tenerlas?
A todo el mundo le gustan los retos, ¿no? Ya se sabe eso que se dice casi siempre de que los polos opuestos se atraen. ¿Cuál es el nuevo problema que parece que muchos usuarios tienen ahora con ChatGPT? Pues que este nunca va a ser opuesto o contrario a nadie. Sencillamente, OpenAI, sus creadores, no le han programado para que se comporte de esa manera.
De hecho, uno de los principales inconvenientes que tradicionalmente ha tenido la IA ha sido su intento constante de contentar a los usuarios. La razón está clara: cuanto más satisfactoria sea una respuesta, más tiempo pasarás conectado a la IA, que es al fin y al cabo el negocio para Sam Altman y compañía. El problema es que no siempre sucede así, sino más bien al contrario.
ChatGPT, el amigo que no todo el mundo querría tener
Tal y como ponen de manifiesto en el New York Post, hay mucha gente descontenta con el "carácter" de ChatGPT. No es la primera vez que por una razón u otra sucede, pero una investigación ha puesto las cartas sobre la mesa. La plataforma de relaciones Joi AI ha encuestado a mil usuarios de ChatGPT. De los cuales el 58% de los mismos considera que el chatbot es "demasiado amable y educado".
Esto, según el criterio de los propios suscriptores, tiene un inconveniente práctico, además. El 13% de las personas interrogadas, de hecho, que su tono en exceso complaciente hace que sus respuestas sean menos útiles de lo que deberían. Un poco como si se tratara de un amigo que siempre te da la razón. En según qué casos, eso no es de demasiada ayuda en absoluto.
¿Qué querrían entonces la mayoría de ellos? Pues el artículo lo deja muy claro: relaciones más auténticas. Es decir, las mismas que en teoría se podrían tener con un amigo auténtico o, mejor aún, con un médico o un terapeuta. Nadie va a un especialista a que simplemente le dé la razón. O si lo hace, es justo pensar que se estaría confundiendo a la hora de la verdad.
Jaime Bronstein, de Joi AI, explica bastante bien lo que pasa con este fenómeno y de donde viene el disgusto general: "Nuestra investigación muestra que las personas anhelan la retroalimentación porque, al final del día, es auténtica. La armonía constante no lo es. Ninguna relación es perfecta. Una dosis saludable de conflicto o honestidad brutal de la IA se siente más real".
¿Es aconsejable mantener relaciones personales con la IA?
Más allá de lo curioso o interesante que pueda resultar este estudio, la investigación pone de manifiesto dos cosas. La primera, que cada vez más gente acude a ChatGPT y similares buscando mantener relaciones personales, ya sean estas de un tipo o de otro. Y la segunda, que no está del todo claro que esto resulte una buena idea.
Sobre todo porque, como los propios expertos recuerdan, la IA no está ni pensada ni preparada para sustituir las interacciones humanas tradicionales. Si es realmente lo que se busca, es que algo está fallando.
