El documental de Python imperdible si eres programador: ¿sabías qué nació como alternativa a Perl a partir de un lenguaje llamado ABC?

Guido van Rossum comenzó el desarrollo de Python basándose en la sencillez del lenguaje ABC y como alternativa a Perl, lo que atrajo a muchas comunidades.
A finales de los años 80, Guido van Rossum comenzó a escribir las primeras líneas de código de Python, un lenguaje que nació de la necesidad de crear algo sencillo, fácil de aprender y legible para la comunidad de desarrolladores.
La semilla que plantó lo que sería Python era el lenguaje ABC, dedicado mayormente a la enseñanza para programadores que estuvieran comenzando en este mundo complejo, pero sin las capacidades de otros como C y Perl –este último basado en características de otros como Lisp o bourne shell–.
Recordando aquellos inicios de Python en un nuevo documental disponible en YouTube y titulado Python: The Documentary | An origin story, van Rossum recuerda las limitaciones de ABC que le llevaron a la creación de un nuevo lenguaje de programación.
"Debería existir un lenguaje que, de alguna manera, sirviera de puente entre Cy Shell", asegura el creador de Python. "Analizamos Perl, y no nos pareció que fuera un buen lenguaje de programación".
De esta forma, nació Python, bautizado así en honor al mítico grupo cómico de los Monty Python, que por aquel entonces ya habían adquirido una gran popularidad con sus películas originales, así como su serie original para la BBC.
Gracias a su sencillez y legibilidad al estar relacionado con ABC, Python comenzó a popularizarse rápidamente entre grandes comunidades que habían quedado fascinadas con un lenguaje capaz de interactuar con sistemas complejos.
Tras una década de desarrollo, en 1999, el desarrollador estadounidense de software Tim Peters creó el conocido como Zen de Python, con 20 principios que resumían las principales características de dicho lenguaje.
"Bello es mejor que feo; explícito es mejor que implícito; simple es mejor que complejo; complejo es mejor que complicado [...]. La legibilidad es importante", se puede leer en esta especie de tabla de mandamientos de Python.
Según relatan en el mismo documental diferentes desarrolladores, como Lambert Meertens, coautor del lenguaje de ABC, la pregunta inicial fue la siguiente: "¿Podemos hacer un mejor trabajo? ¿Podemos diseñar un lenguaje que sea fácil de aprender y enseñar, pero también fácil de usar?".
Con esta filosofía en mente, numerosas comunidades alrededor del mundo comenzaron a abandonar el uso de Perl por el novedoso Python, llegando este último a abarcar sectores tan diversos como los avances científicos o la educación.
A día de hoy, Python es sin duda el lenguaje de programación más popular y ha logrado algunos de los grandes avances del sector tecnológico en ámbitos como el análisis de datos, el aprendizaje automático o la exploración espacial.
Así, este lenguaje ha pasado de ser un pequeño proyecto educativo creado en un pequeño despacho de Ámsterdam con un futuro totalmente incierto a la gran bestia que es en la actualidad, un lenguaje de programación que abarca casi todo.
