Elon Musk acaba con las estrategias de la Unión Europea en seguridad y gestión de datos

Elon Musk supone una amenaza para la seguridad de los usuarios de la Unión Europea tras las últimas polémicas con X (Twitter), xAI y la conexión satelital de Starlink. Desde Bruselas aseguran que garantizarán que se cumplan los derechos de millones de personas.
Elon Musk se ha convertido en el hombre más rico de la historia. El fundador de X (antiguo Twitter), Tesla y SpaceX ha decidido dar el salto a la política convirtiéndose en la mano derecha de Donald Trump como director del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental.
La Unión Europea empieza a mirar con recelo las decisiones de Musk. Una de las últimas polémicas del multimillonario ha sido el cierre de las cuentas de los usuarios de X que son críticos con él. Las quejas no han tardado en llegar a la red social, pero se esperan nuevas oleadas de bloqueos.
Esta situación se suma a la falta de moderación que vive X en los últimos meses. El CEO de la red social ha dado un salto hacia atrás en experiencia, incluso Google ha penalizado a la red social mostrando los perfiles de Bluesky con más frecuencia.
Desde Bruselas también han criticado a xAI, empresa de inteligencia artificial de Musk, por utilizar los datos de los usuarios de X para entrenar su modelo de aprendizaje generativo. La UE asegura que garantizarán que la plataforma cumpla la Ley de Servicios Digitales (DSA) y La ley de Mercados Digitales (DMA).
Starlink podría convertirse en una amenaza para la Unión Europea

Elon Musk se ha convertido en una de las personas más influyentes en el sector espacial, pero ahora también en el político y las telecomunicaciones. La red de Starlink ofrece conexión satelital y algunos países de la Unión Europea como Italia empiezan a mostrar cierto interés.
El gobierno de Giorgia Meloni se ha acercado a Donald Trump en numerosas ocasiones, aunque por el momento han negado que hayan cerrado un acuerdo con la empresa de Musk. Los últimos rumores apuntan que Italia podría haber firmado un contrato de cinco años.
"Se trata de un acuerdo sin licitación para compra pública para proporcionar infraestructura por satélite a Italia. Le da poder para controlar la infraestructura o la criptografía. Es contrario a la soberanía tecnológica del porfolio de Virkunen en la Comisión Europea", ha asegurado Andrea Renda, experto en geopolítica europea.
La Unión Europea también ha seguido de cerca las decisiones de Elon Musk en Ucrania. El CEO de Starlink se ha negado a ofrecer su servicio de conexión satelital para controlar drones en Crimea, una zona actualmente ocupada por Rusia. El multimillonario asegura que quiere evitar ser cómplice de una escalada del conflicto.
La Unión Europea trabaja en el proyecto IRIS para crear una constelación propia de satélites, pero por el momento no puede competir con la red de Starlink. La misión de la UE se inició el pasado mes de diciembre y contará con 260 satélites en órbita en 2030, mientras tanto Musk ya tiene 7.000 en activo.