Una empresa se niega a borrar mis datos: así puedes ejercer el famoso 'derecho al olvido' paso a paso

Si alguna empresa se niega a eliminar tus datos personales de una búsqueda en navegadores, aún puedes ejercer el derecho de supresión, el famoso "derecho al olvido". Te cuento cómo actuar y presentar una reclamación ante la AEPD si la compañía se niega.
Puede que te hayas enfrentado a esta situación: encuentras datos personales en una búsqueda de Google y pretender eliminarlos, pero la compañía que se encarga del tratamiento de estos datos se niega o pone algún tipo de impedimento.
En tal caso, esto podría dar lugar a una obstrucción indebida del derecho a la supresión de los datos, el conocido popularmente como "derecho al olvido". Al contrario de lo que se cree, el ejercicio de este es mucho más habitual de lo que parece.
Se ejerce, por ejemplo, al pedir a una compañía telefónica que elimine los datos del usuario, de acuerdo a la normativa europea, si este se ha dado de baja y la información ya no es necesaria para el fin con el que se recopilaron.
Aquí pueden aparecer algunos más o menos públicos, como tu nombre y apellidos, pero también otros vitales que pueden dar lugar a un menoscabo de la privacidad y seguridad de los usuarios, como direcciones de correo, postales o teléfonos personales.
Hace unos meses, una compañera me pidió ayuda para solucionar la negativa de eliminación de su foto y número de teléfono asociado disponible mediante un enlace, también con una búsqueda rápida en Google. Ella, por supuesto, quería retirar este de inmediato, por los peligros evidentes.
Gracias a conocer detalladamente la legislación al respecto, decidí echarle una mano, pero lo único que me he encontrado han sido excusas por parte del responsable del tratamiento de datos. Aquí te cuento mi caso y cómo poner una demanda ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
La compañía exige métodos desproporcionados de verificación
A no ser que hayas cometido un crimen o que tus datos personales respondan al interés público general, lo más probable es que ejercer el derecho de supresión sea lícito; así, en caso de negativa por parte del responsable, tendrás la razón y conseguirás tu objetivo.
Sin embargo, en algunos casos las respuestas del responsable pueden ser tibias, exigir datos adicionales que no responden a la proporcionalidad o, simplemente, retrasar el ejercicio de este derecho.
Lo primero que has de saber es que, en este caso, la representación no es letrada de forma obligatoria, con lo cual puedes hacerte cargo si esto le ocurre a una persona cercana a ti; lo segundo más importante, que el responsable tiene 30 días hábiles para responder a tu solicitud.
Este derecho está regulado en el artículo 17 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, y garantiza que cualquier persona afincada en la UE pueda solicitar y hacer efectiva la eliminación de sus datos, excepto en casos muy excepcionales.
Si necesitas reclamar algo relacionado con este derecho imprescindible en el siglo XXI, lo mejor es comunicarse en primera instancia con la compañía en cuestión, ya que deberían tener un responsable del tratamientos de los datos.
A pesar de que estos departamentos conocen la legislación de primera mano, puede que te encuentres con dilaciones o impedimentos, como la petición de ofrecer aún más datos para hacer efectivo este derecho. En tal caso, solo queda hacer efectiva la supresión con una reclamación ante la AEPD.
Cómo ejercer el derecho de supresión ante la AEPD
A pesar de que la Administración Pública no es conocida por poner muchas facilidades en lo que tiene que ver con la accesibilidad a los diferentes procedimientos, la AEPD no dificulta ejercer el derecho de supresión.
Si ya has contactado con la compañía, independientemente del sector, y esta se ha negado a eliminar dichos datos, ha dilatado en el tiempo sus respuestas o, directamente, no te han contestado de vuelta, tendrás que acceder al formulario oficial de la AEPD, que puedes consultar aquí.
Para que la reclamación sea formal, tendrás que aportar las siguientes pruebas: la negativa del responsable del tratamiento a eliminar los datos; copia sellada del responsable de la petición de supresión y del modelo de solicitud que rellenas, y los medios necesarios para la recepción correcta.

En este último punto, puedes añadir los documentos personales que hayas enviado al responsable del tratamiento para verificar tu identidad, como el DNI o el pasaporte, además de otros que sean proporcionales.
Por ejemplo, algo que me hizo sospechar en mi ejemplo concreto fue la exigencia de presentar un contrato telefónico para eliminar el número de teléfono. Si no se trata de una operadora telefónica, este dato personal se considera totalmente desproporcionado.
Tras esta experiencia, mi recomendación siempre es la siguiente: contacta con el responsable solicitando la supresión; no envíes datos adicionales y borra lo que no sea necesario de la identificación que entregues para tu verificación, y por último, envía la reclamación ante la AEPD.
