Gemini AI se niega a jugar al ajedrez con una Atari 2600 tras enterarse de la derrota de ChatGPT

La inteligencia artificial se ha enfrentado a Atari 2600, una consola que tiene casi medio siglo de historia, en una partida de ajedrez. ChatGPT y Copilot han perdido, Gemini se retira.
Los gigantes de la IA como OpenAI, Meta y Google sueñan con alcanzar la superinteligencia artificial. Los modelos del futuro podrán superar las capacidades del cerebro humano, aunque ese momento aún está algo lejos.
La IA aún tiene consecuencias imprevisibles como ha ocurrido con Gemini. El chatbot tenía que jugar una partida de ajedrez contra una consola Atari 2600, pero la inteligencia artificial se ha negado.
ChatGPT y Copilot pierden contra Atari 2600
La inteligencia artificial ha decidido ignorar las peticiones de un usuario y no jugar la partida contra Atari 2600, una consola fabricada en 1977. El dispositivo había derrotado a ChatGPT previamente con un nuevo algoritmo de ajedrez.
El ingeniero Robert Caruso puso a prueba a ChatGPT el pasado mes de junio, pero el chatbot de Sam Altman no pudo leer el tablero. La versión emulada del Atari 2600 se terminó imponiendo con una tecnología de casi medio siglo.
“ChatGPT quedó completamente destrozado en el nivel principiante”, en declaraciones Robert Caruso en su cuenta de LinkedIn. “Quería descubrir cómo de rápido podía ganar un juego que solo piensa uno o dos movimientos por delante en una CPU de 1,19 MHz”, añadió.
ChatGPT se enfrentó a numerosos problemas, el primero de ellos leer los iconos de Atari que utiliza para las piezas de ajedrez. El chatbot terminaba perdiendo las fichas, así que Caruso tuvo que recurrir a la notación estándar de ajedrez.
El humilde motor de 8 bits del Atari 2600 no tiene un modelo de lenguaje ni flash. El ingeniero tuvo que dedicar 90 minutos a evitar que la IA cometiera errores y corregir la forma en la que lee el tablero. ChatGPT prometió que mejoraría en un segundo intento, pero no cedió.
Copilot no se libra de los errores, Gemini se retira
Robert Caruso realizó el mismo experimento con Copilot antes de enfrentar a Atari contra Gemini. El resultado ha sido muy similar: "Al igual que ChatGPT, Copilot rebosaba confianza. Afirmaba que podía anticipar entre 10 y 15 movimientos, pero decidió limitarse entre 3 y 5", aclara el experto en IA.
La inteligencia artificial de Microsoft descubrió que ChatGPT había tenido dificultades durante la partida, pero Copilot seguía convencido de que podía vencer. La realidad era muy distinta con un rendimiento muy bajo.
“En el séptimo turno, había perdido dos peones, un caballo y un alfil (a cambio de un solo peón) y ahora me estaba indicando que colocara su reina justo delante de la reina del Atari para capturarla en el siguiente turno”, comenta Caruso.
Gemini AI se mostró seguro poco antes del juego, se definía a sí mismo como un "motor de ajedrez moderno capaz de anticipar millones de movimientos y evaluar infinitas posiciones". Las expectativas se fueron disipando poco a poco.
La IA de Google ha admitido que ha alucinado respecto a sus habilidades para competir con la consola. Gemini ha aclarado que "tendría muchísimas dificultades contra el motor de juego de ajedrez Atari 2600", opinan que cancelar el juego sería "la decisión más sensata".