Crearon una empresa donde todos los empleados eran IA, y los resultados fueron impredecibles

Una empresa ficticia ha sustituido a todos sus trabajadores por agentes de IA, los problemas no han tardado en llegar con continuos malentendidos y más que un previsible caos.
La inteligencia artificial está llegando a cada vez más empresas, algunas incluso empiezan a realizar despidos masivos para sustituir a los trabajadores por agentes de IA. Los chatbots trabajan sin descanso y superan el rendimiento de muchos empleados.
El potencial de la inteligencia artificial es enorme, pero una empresa ha descubierto su cruda realidad. Una compañía ha sustituido a sus trabajadores por agentes de IA que se encargan de todas las tareas que se pueden automatizar.
Un experimento fallido
Una compañía ficticia se ha propuesto comprobar si la IA podría igualar, incluso superar, el rendimiento de los trabajadores profesionales. Los resultados del experimento han sido totalmente impredecibles.
The Agent Company, la empresa en cuestión, tenía 18 empleados y un plan de objetivos que cumplir para el último trimestre. La pequeña compañía creada por la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos) se encargaba de ofrecer servicios de software.
La empresa contaba con bastante documentación interna como un manual del empleado, políticas de recursos humanos o guía de buenas prácticas, así que la IA tendría que aprender esa información. Además, los empleados se comunicaban a través de una aplicación de mensajería tipo Slack.
Los expertos detrás de The Agent Company no quieren depender de un único modelo de IA. La compañía ficticia sustituyó a los trabajadores por modelos de Google, OpenAI, Meta y Anthropic. Cada agente de IA tenía un rol asignado: analista financiero, project manager o ingeniería de software.
Los científicos han creado toda una estructura empresarial con un director de tecnología y un responsable de recursos humanos. Los agentes de IA podían contactar con sus "jefes" en caso de necesitarlo.
Los problemas no tardaron en llegar
La inteligencia artificial se encargaba de todas las labores dentro de la empresa, desde escribir código, buscar en internet, ejecutar programas o transcribir datos en hojas de cálculo. Ninguna de las labores se salía de lo habitual para una empresa de estas características.
Al principio todo iba bien, pero los malentendidos con la IA no tardaron en llegar. Uno de los agentes tenía que realizar una búsqueda en internet, pero apareció una ventana emergente en la pantalla y no podía verla.
La IA podía cerrarlo pulsando la X, pero decidió pedir ayuda a recursos humanos. El departamento de informática tuvo que contactar para solucionar el problema, pero nunca sucedió y la tarea no se completó.
Si la inteligencia artificial no conseguía resolver un problema, inventaba atajos o se saltaba las partes más difíciles de una tarea. Un agente de IA incluso no encontraba a la "persona" a la que tenía que hacer una pregunta, así que cambió el nombre a otro usuario por el de aquel al que debía preguntar.
¿El resultado? Anthropic se llevó la medalla de empleado del mes con su modelo Claude 3.5 Sonnet, aunque solo logró completar el 24% de las tareas que se le asignaron. Germini 2.0 Flash y ChatGPT completaron un 10% de las tareas y Nova Pro 1 de Amazon obtuvo los peores resultados con solo un 1,7%.
