El Gobierno aprueba una ley para el buen uso de la IA: en qué consiste y qué prácticas prohíbe en España

El Gobierno ha aprobado una ley para regular la inteligencia artificial en España. ¿Busca realmente proteger a la población de los peligros de esta tecnología o limitarla?
España se está poniendo las pilas con la IA y tras la llegada de ALIA, el chatbot estilo ChatGPT, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a un proyecto de ley que busca poner algo de orden en lo que al mundo de la inteligencia artificial se refiere.
La idea es adaptar las leyes españolas a las normas europeas y garantizar que la IA se use de forma ética, segura y sin pasarse de la raya. El problema es que ya han empezado a surgir las primeras dudas sobre qué significa realmente esto y qué tiene como objetivo.
Según el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, la IA tiene un potencial increíble para mejorar las vidas de todos, pero también puede ser usada para cosas no tan positivas, como difundir noticias falsas o manipular a la gente. Es por esto que, el Gobierno quiere asegurarse de que esta tecnología se use de una forma más controlada.
Sin ir más lejos, una de las medidas más importantes de esta ley es la obligación de identificar claramente cualquier contenido —imágenes, vídeos, audios— que haya sido generado o manipulado con IA. Si no se cumple esta norma, las multas podrían llegar hasta los 7,5 millones de euros. ¿El objetivo? Evitar que engañen con noticias o vídeos falsos.
Por otro lado, también prohíbe una serie de prácticas que se consideran peligrosas, como usar la IA para manipular a la gente sin su consentimiento, aprovecharse de las debilidades de los niños o discriminar a las personas por su raza, religión u orientación sexual.
Al igual que ya ha ocurrido en otros países, estará totalmente prohibido evaluar las emociones de los trabajadores o estudiantes, a menos que haya una razón de seguridad que lo justifique. También se veta el uso de la IA para predecir si alguien va a cometer un delito basándose en su historial familiar o su lugar de residencia.
Por supuesto, si hay alguna herramienta en el mercado que consideran dañina para la sociedad, podrán perfectamente retirarla hasta que se demuestre si es segura o no.
Para asegurarse de que esta ley se cumple, el Gobierno ha creado un sistema de supervisión en el que participan varias autoridades. La Agencia Española de Protección de Datos se encargará de vigilar los sistemas que usen datos biométricos, como el reconocimiento facial. El Consejo General del Poder Judicial supervisará los sistemas que se usen en la administración de justicia. Y la Junta Electoral Central controlará los sistemas que puedan influir en las elecciones.
España se lanza de cabeza a la piscina de la regulación de la IA con AESIA
Además, se creará una nueva agencia, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), que actuará como supervisor general y tendrá la capacidad de imponer sanciones. También participarán el Banco de España, la Dirección General de Seguros y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cada uno en su ámbito de competencia.
Precisamente esta nueva entidad, anunciada hace ya un año, a partir de agosto de 2025, ya directamente tendrá la capacidad de imponer sanciones de forma autónoma. En pocas palabras, las empresas deberán estar muy pendientes de sus desarrollos y andarse con ojo si no quieren pagar.
¿Quiénes estarán al frente? Ignasi Belda, ingeniero y emprendedor, liderará un equipo inicial de 80 personas, una plantilla que, aunque pueda parecer pequeña comparada con otros gigantes tecnológicos, promete dar mucho de qué hablar.
Añadir que la elección de La Coruña como sede no es casualidad. En un país donde todo parece girar en torno a Madrid y Barcelona, esta decisión seguro que te extraña. AESIA se instalará en el emblemático edificio La Terraza, cedido temporalmente por el Ayuntamiento y añadir que es un lugar con historia, preparado para escribir el futuro de la IA en España.
Eso sí, tampoco hay que engañarse. España no es uno de los grandes países que se te vienen a la cabeza cuando piensas en inteligencia artificial. Siempre se ha sido más de importar que exportar, pero AESIA podría ser el empujón que se necesita para cambiar esto, ya que la agencia no solo supervisará, sino que también dará pie a un uso responsable de la IA en empresas.
Dentro del equipo habrá de todo, desde analistas hasta expertos en ética y riesgos tecnológicos y, por supuesto, su misión no será fácil: tendrán que equilibrar la supervisión del cumplimiento de la normativa europea en IA con el apoyo a startups y pymes para que puedan explotar económicamente hablando de forma segura.
Con todo esto, muy atentos porque es probable que si tu jefe decide despedirte basándose en lo que diga una IA, esta organización tenga algo que decir al respecto.



