Japón apuesta por la IA: una iniciativa de Tokio quiere llevar robots físicos a las oficinas

Entre otras razones, el proyecto responde a dos de los problemas que sufre la sociedad japonesa: los niveles mínimos de natalidad y el envejecimiento de la población.
Si alguna vez has estado en Japón, seguramente te hayas percatado de la enorme presencia que los robots con IA tienen en la sociedad nipona. No solo en la ficción –animes, cine y demás- sino en las propias calles de las grandes ciudades como Tokio: están más presentes en comercios, restaurantes o espectáculos que en ningún otro lugar del mundo.
Sin embargo, la intención de los japoneses va ahora más allá. A pesar del escepticismo de muchos expertos con respecto al desarrollo de la robótica, ha surgido un nuevo proyecto que pretende llevar robots físicos a las oficinas, como si se tratara de empleados normales. ¿Por qué ahora, qué se pretende con ello y qué consecuencias podría tener?
Japón quiere tener robots con IA en las oficinas
Han sido dos gigantes japoneses, SoftBank y Yaskawa Electric, quienes han pactado un proyecto cuanto menos ambicioso: quieren desarrollar lo que ellos han llamado "Physical AI". O lo que es lo mismo, robots con IA que trabajen en oficinas, hospitales o cualquier otro lugar con presencia humana. ¿Suena a ciencia ficción? Pues la iniciativa es muy real.
Su intención pasa por combinar la robótica de Yaskawa con la red de comunicaciones e IA de SoftBank. Así nacerían robots "multi-habilidad" capaces de moverse en oficinas, gestionar inventarios, responder peticiones internas, recuperar objetos, realizar tareas logísticas, etcétera. Es decir, realizar todo tipo de trabajos que requieran interacciones con personas, de manera similar a las personas.
En cierto sentido, como detallan medios internacionales, los responsables del proyecto no ven este como una innovación, sino prácticamente como una necesidad de primer orden. No es ningún secreto que Japón tiene una grave crisis de natalidad, y que buena parte de su población está envejecida. Así lograrían una solución para cubrir puestos que estarán sí o sí desatendidos.
Es importante, eso sí, dejar claro lo ambicioso del plan. En esta ocasión no se busca automatizar fábricas, como se lleva haciendo desde hace décadas con robots industriales, sino crear modelos humanoides que repliquen el comportamiento humano. No basta con repetir tareas programadas, sino que hace falta capacidad de adaptarse a cualquier imprevisto.
¿Es posible llevar a cabo un proyecto así?
A pesar del entusiasmo de quienes quieren que Japón se llene (aún más) de robots, en este caso profesionales, no todos los expertos coinciden en su optimismo. De hecho, algunos de los mayores especialistas en robóticos insisten en que una cosa son los entornos controlados y otra diferente pretender que las máquinas actúen en entornos impredecibles.
Por no hablar de otro problema añadido. A pesar de ser uno de los países más tecnológicos del mundo, Japón también es un lugar muy tradicional. Hasta el punto de que todavía se emplean disquetes y tecnología obsoleta en el resto del mundo. ¿Cómo recibiría una sociedad tan poco dada a los cambios una revolución semejante?
