John von Neumann, padre del ordenador moderno, en los años 50: "Nos estamos acercando a una singularidad en la historia de la raza humana"

La inteligencia artificial no había nacido en la década de los 50, pero la llegada de la singularidad empezaba a preocupar a los fundadores de la informática moderna.
La inteligencia artificial no es una idea nueva, los ingenieros de la década de 1950 ya soñaban con este futuro de ciencia ficción. John von Neumann, uno de los científicos más influyentes del siglo XX, incluso se atrevió a hablar de singularidad.
El miedo de que las máquinas lleguen a superar a la mente humana ha estado siempre presente, incluso en una década en la que los ordenadores aún tenían el tamaño de una habitación. El debate de la singularidad está liderado ahora por Sam Altman de OpenAI o el propio Bill Gates.
La singularidad ya preocupaba en 1950
John Von Neumann fue uno de los padres del mundo moderno siendo una de las mentes detrás de la arquitectura informática en la que aún se basan los ordenadores modernos. El ingeniero colaboró en el Proyecto Manhattan y es uno de los primeros en anticipar las consecuencias de la IA.
La inteligencia artificial ni siquiera era una realidad en ese momento, pero empezaba a preocupar a los ingenieros. “Nos estamos acercando a una singularidad esencial en la historia de la raza humana, más allá de la cual los asuntos humanos, tal como los conocemos, no podrían continuar”, según von Neumann en una conversación recogida por su compañero Stanislaw Ulam en 1957.
El físico y matemático era muy consciente del potencial de la ingeniería informática. John Von Neumann fue una de las primeras personas en asegurar que la inteligencia artificial, tal y como se conocía en la época, podría llegar a tomar el control.
La llegada de la singularidad sería inevitable

Los científicos de la década de los 50 no podían llegar a imaginar el impacto que tendría 70 años después la tecnología que acababan de crear, pero entendían que avanzaría mucho más rápido de lo que muchos imaginaban.
La visión, en contra de lo que opinan algunos expertos actualmente, no era apocalíptica. Von Neumann y compañía creían que la llegada de una tecnología cada vez más potente sería inevitable, lo que terminaría llevando a una herramienta que superaría las capacidades humanas.
El padre de la informática moderna ha hablado de un punto de inflexión como ocurre en la física, las leyes tal y como se conocen dejan de tener validez. La aceleración del progreso tecnológico iba a ser tan grande que las consecuencias futuras serían impredecibles.
“La aceleración del progreso significa que las herramientas del mañana no pueden ser entendidas hoy con nuestras categorías presentes”, comentaba Stanislaw Ulam en 1958 con una visión muy similar.
Von Neumann no llegó a vivir la expansión masiva de internet, la llegada de los móviles, y mucho menos la inteligencia artificial generativa, pero empezaba a hablar del peligro de una tecnología que aún no podían comprender.