Los beneficios de Nvidia se disparan y los inversores respiran aliviados: "Hemos entrado en un círculo virtuoso de la IA"

El estallido de la burbuja de la IA se retrasa, tras anunciarse los beneficios récord de Nvidia. ¿Pero eso no es también un mal síntoma?
La economía estadounidense exhala un suspiro de alivio tras revelar Nvidia sus resultados económicos del último cuatrimestre. Con un aumento de los beneficios en un 65%, con respecto a las mismas fechas del año pasado, el estallido de la burbuja de la inteligencia artificial se retrasa al menos otro cuatrimestre.
La prensa llevamos meses hablando del tema, viendo cómo se invierten billones (con b) de dólares, mientras los beneficios de la IA siguen sin llegar. Ese miedo lo han ocultado los inversores… hasta esta semana. En los últimos cinco días antes del informe de resultados de Nvidia, el índice S&P 500 ha caído un 3,5%, y las acciones de Nvidia han bajado un 7%.
La empresa de Jensen Huang es casi la única compañía de IA que gana dinero, y además lo está invirtiendo, cientos de miles de millones de dólares, en acuerdos con OpenAI, Intel, xAI, y otras, para construir centros de datos. Con sus chips, claro…
Nvidia, récord de ingresos y beneficios
Es un ejemplo de economía circular, en donde las empresas que forman parte de un mercado se financian unas a otras: el proveedor presta dinero a los clientes, para que compren sus productos.
Esto significa que si el proveedor tiene apuros económicos, toda la economía circular se derrumba como un castillo de naipes. Ese es el miedo que tenían los inversores esta semana, de ahí la caída de la Bolsa.
Por suerte para ellos, los resultados de Nvidia en el último cuarto son excelentes. De hecho son tan brutales, que suponen una nueva fuente de preocupación.
La compañía de Jensen Huang facturó 57.000 millones de dólares en los últimos tres meses, un 62% más que en el mismo trimestre del año pasado. Los ingresos netos alcanzan los 32.000 millones de dólares, un crecimiento interanual del 65%.
Son unas cifras espectaculares, para un solo trimestre. No es extraño que su CEO, Jensen Huang, esté eufórico: “Las ventas de Blackwell se han disparado y las GPU en la nube están agotadas”, asegura en el comunicado.
Y continúa: “La demanda informática sigue acelerándose y creciendo de forma exponencial en los ámbitos de la formación y la inferencia. Hemos entrado en el círculo virtuoso de la IA. El ecosistema de la IA está creciendo rápidamente, con más creadores de modelos básicos, más startups de IA, en más sectores y en más países. La IA está llegando a todas partes, haciendo de todo, todo a la vez”.
El gran negocio de Nvidia son los centros de datos y los chips para la IA. Aquí ha ingresado 51.200 millones de dólares, lo que supone un aumento del 66 % interanual. Representa el 89 % de los ingresos totales de la empresa.
El anterior negocio principal de la compañía verde, las tarjetas gráficas gaming y los PC con IA, ya no supone ni el 10% de sus ingresos. Pero sigue creciendo: aportaron 4.300 millones de dólares, un 30% más que el año anterior.
La visualización profesional añade 760 millones de dólares, un 56 % más que el año anterior. Finalmente, la automoción y la robótica obtuvieron 592 millones de dólares en ingresos, lo que supone un aumento del 32 % interanual.
Estas impactantes cifras han tranquilizado a los inversores, y seguro que hoy la Bolsa se dispara. Pero la amenaza no se ha disipado. Nvidia bate récords, así que va a poder seguir manteniendo esa economía circular. Pero si le sale el dinero por las orejas, es porque se está invirtiendo cantidades enormes en IA. Y hasta que los ingresos estables del resto de las compañías de IA no lleguen, la amenaza de la burbuja va a estar ahí, como una Espada de Damocles.

