Malos tiempos para Intel: se plantea despedir a 21.000 empleados por sus malos resultados

Según ha confirmado fuentes internas a Bloomberg, Intel planea despedir al 20% de su plantilla, una decisión que echará a la calle a más de 21.000 empleados. Este número se suma a los recortes de los últimos años, que ya alcanzan los 50.000 trabajadores.
Hace poco más de 1 mes, Intel comenzó una reestructuración que afectó a la cúpula de la compañía, con el nombramiento de Lip-Bu Tan como CEO de la compañía, un ejecutivo con más de 20 años de experiencia en la industria de procesadores.
"Siento un enorme respeto y admiración por esta empresa emblemática, y veo oportunidades significativas para rehacer nuestro negocio de forma que sirva mejor a nuestros clientes y cree valor para nuestros accionistas", prometió Tan en un mensaje a los empleados de Intel.
Ahora, según ha compartido una persona de la compañía a Bloomberg, Intel planea despedir al 20% de su fuerza productiva, es decir, a más de 21.000 empleados. Una cifra que se añade a los despidos que, años tras año, ha llevado a cabo.
A lo largo de 2024, Intel mandó a la calle a 15.000 personas, con un descenso notable en su plantilla, que descendió de los casi 125.000 trabajadores en 2023 hasta los 108.900 del año pasado; con este nuevo recorte, este número se quedaría en aproximadamente 85.000 empleados.
En tal caso, estos despidos forman parte de una reestructuración aún más profunda del negocio, ante la reducción de las ventas año tras año, y la explosión de nuevas modalidades para chips, como los impulsados por inteligencia artificial.
Además de ello, la situación de incertidumbre en el contexto político y comercial, tampoco ha pasado buena factura a Intel, que recuperó el crecimiento en bolsa tras anunciar la compra de nuevos chips a TSMC.
En este punto, TSMC ya alcanzó un acuerdo con el presidente Donald Trump en marzo de este mismo año, con la promesa de invertir más de 100.000 millones de dólares en diferentes fábricas de procesadores por todo Estados Unidos.
A ello hay que añadir el crecimiento positivo que la compañía ha vivido justo antes de la presentación de sus resultados, que llegan el mismo 24 de abril, y mostrarán las consecuencias de la caída del 2% anual en los mercados.
Fruto de este nuevo camino impulsado por Tan, Intel ha vendido el 51% de Altera, la unidad de procesadores programables, a Silver Lake Management, una firma de capital privado centrada en tecnología e inversiones de este tipo.
En el caso del recorte de plantilla, según lo publicado por Bloomberg, parece que responde a una necesidad de hacer más eficiente el organigrama, eliminando posiciones de trabajo redundantes, como las de gestión de la compañía.
