Micron enciende las alarmas de la RAM: advierte de un "cuello de botella estructural" en memoria que va a alargarse más allá de 2026

Toda esta fiebre por la inteligencia artificial y los centros de datos va a pasar factura a largo plazo. O al menos eso es lo que predice Micron, una de las tres grandes empresas encargadas de la producción de RAM.
Desconocida por muchos hasta hace unos pocos meses, no cabe duda de que la memoria RAM es una de las grandes protagonistas si hablamos de tecnología en general e inteligencia artificial en particular.
Por si esto fuera poco, hablamos de una producción que está muy concentrada en tres grandes empresas: Samsung, SK Hynix y Micron.
Estas están priorizando fabricar memoria para IA, que deja más beneficios, en lugar de la memoria de siempre que usan PC, móviles o consolas. Eso ha dejado el mercado con una oferta bajo mínimos.
Micron ahora acaba de advertir que el sector se está dirigiendo totalmente hacia un cuello de botella estructural que va a perjudicar todo el sector tecnológico mucho más allá del año 2026.
Lo cierto es que esta idea choca directamente con las palabras de Kye-hyun Kyung, exdirector de Samsung, que, si bien ya no está dentro de la compañía, afirma contundentemente que la crisis de la memoria RAM acabará en solo un año.
Tal y como explica, que esto realmente vaya a suceder tiene nombre propio y se encuentra cruzando la frontera coreana. Según explicó Kyung, las empresas chinas están expandiendo su capacidad de producción de memoria RAM, construyendo fábricas rápidamente y remando a favor para llenar el mercado con sus propios componentes.
Esto va a provocar un cambio total en la ley de la oferta y la demanda, obligando a los tres grandes fabricantes mundiales a adaptarse con las tarifas actuales.
Sin embargo, parece que las previsiones de Micron no son tan positivas. Explica que fabricar memorias avanzadas como la HBM (la memoria de banda ancha que usan las tarjetas gráficas de inteligencia artificial), la memoria NAND de los discos duros o la clásica DRAM de los ordenadores es cada vez más difícil y costoso.
A diferencia de lo que ocurría hace años, cuando cada nueva generación de chips duplicaba el rendimiento de la anterior de forma casi automática, ahora los saltos son más pequeños y necesitan de procesos de fabricación excesivamente complejos.
Por si todo esto fuera poco, los nuevos chips de memoria de alta velocidad ocupan mucho más espacio dentro de las obleas de silicio que se usan en las fábricas. Esto da pie a un grave problema.
Como cada chip cada vez es más grande para poder ser más potente, las fábricas obtienen menos cantidad de chips por cada oblea que procesan. Si a esto se le añade que para crear las memorias DRAM más actuales es obligatorio utilizar la tan cara tecnología de litografía ultravioleta extrema, el resultado es un cóctel perfecto de escasez, costes por las nubes y retrasos en las entregas.
Los fabricantes no paran de invertir en máquinas para producir chips más rápido y esto va a suponer un alto precio a pagar
China, Taiwán y Corea del Sur siguen siendo los lugares donde se fabrica casi todo, y buena parte del dinero que mueve el sector está concentrado ahí.
Solo en 2025, el mercado global de semiconductores superó los 200.000 millones de dólares en un trimestre y el principal motor de esta subida son los chips diseñados para inteligencia artificial.
Las máquinas que hacen los wafers, las obleas de silicio donde se crean todos los chips, están cada vez más caras. La industria se está pasando a la tecnología de 2 nanómetros, la más avanzada hasta ahora, y eso no es barato ni rápido de producir.
Además, la demanda de memoria de alta velocidad, tanto HBM como DRAM, está disparada. Este año, se estima que los equipos para fabricar NAND crecerán un 45 %, mientras que los de DRAM lo harán un 15 %. Todo esto suma a la subida de precios general.
SEMI, la asociación internacional del sector, señala que la inversión en equipos para IA ha sido mucho mayor de lo previsto, así que han subido la previsión de crecimiento de todo el mercado. Y aunque la mayor parte de la producción está en Asia, nadie se va a salvar.
Esto da pie, por un lado, a unos fabricantes que tienen que asumir estos costes, y por otro, a unos consumidores que van a pagarlos cuando compren un dispositivo. La previsión de cara a futuros años tampoco es que vaya a cambiar esta situación, o al menos eso es lo que el propio Micron quiere dejar bien claro.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

