No solo ChatGPT: Netflix e Instagram también contaminan, y no precisamente poco

Aunque la herramienta de inteligencia artificial de OpenAI se ha visto sacudida por la polémica en algunas ocasiones, en realidad no se trata de un caso único. 

La fiebre por hacer imágenes con ChatGPT ayudó a que Sam Altman hiciese su agosto particular. Incluso mucha gente que nunca había sentido un especial interés por la IA se acercó a ella. Sus propios responsables, de hecho, aseguraron que tal afluencia de tráfico casi hace que se derritiesen sus servidores. Pero no todo fue positivo para OpenAI. 

No solo ChatGPT: el impacto medioambiental de la tecnología a sonar con fuerza un asunto que hasta entonces solo se había escuchado en forma de rumor: todo lo que contamina ChatGPT. Cada imagen generada por la IA, equivalía a gastar medio litro de agua. Sin embargo, aunque el foco se puso en ella, no es la única que contamina. Netflix, TikTok o Instagram, sin ir más lejos, también lo hacen. 

No solo ChatGPT: el impacto medioambiental de la tecnología

En realidad, no es ningún secreto que ChatGPT es un despilfarro energético, por así decirlo. La propia gente de OpenAI con Sam Altman a la cabeza lo han reconocido abiertamente. Según estudios de la Universidad de California, Riverside, cada interacción con ChatGPT puede consumir entre 10 y 50 veces más energía que una búsqueda de toda la vida en Google

Además, como esos servidores se calientan (el propio Altman lo dejó bien claro), necesitan sistemas de refrigeración que usan agua para mantenerse fríos. Por ejemplo, una sola imagen generada por IA puede implicar el uso de 1 a 2 vasos de agua, dependiendo de cada sistema. No obstante, no es algo único. Por ejemplo, el uso de plataformas de streaming también deja su huella.

Según señalan diferentes medios internacionales que suelen tratar temas de sostenibilidad digital, ver una serie cualquiera en Netflix puede generar hasta 440 gramos de CO2, dependiendo del país y del tipo de energía usada por los centros de datos. Si millones de personas ven series cada noche, el impacto se multiplica. Y no hace falta decir el éxito que tienen este tipo de plataformas. 

Algo similar sucede también con las redes sociales. No es que subirse una foto a Instagram o ver un vídeo en TikTok sea muy contaminante en sí mismo, pero tienen tanto éxito, que lógicamente es constante. Un informe de Greenspector estimó que pasar 5 minutos en TikTok podía llegar a generar 2,6 gramos de CO2 por minuto. Si se multiplica por sus millones de usuarios…

La inteligencia artificial, siempre rodeada de polémica

Más allá de las previsiones catastrofistas sobre el fin del mundo y todo eso, la IA no deja de estar en el punto de mira. En realidad, si se mira con perspectiva, ChatGPT no es peor para el medio ambiente que muchas otras herramientas o plataformas modernas. No mucho, al menos. Y parece poco probable que el interés por la IA vaya a desaparecer. Más bien al contrario. 

Así que, la única solución sensata que parece existir pasa por encontrar fórmulas viables de que este mundo cada vez más digitalizado contamine lo menos posible. ¿Cómo? Es difícil saberlo. Aunque quién sabe, tal vez algún día la IA dé la respuesta al problema. Por qué no. 

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