¿Por qué en la era de las baterías recargables muchos dispositivos siguen utilizando pilas? Técnico experto lo aclara y sentencia: "Tardarán mucho en desaparecer"

Por muy antiguas que sean las pilas AA y AAA siguen siendo importantes para muchos dispositivos actuales y del futuro en vez de solo las baterías recargables.
Las baterías recargables se están volviendo cada vez más populares. Se pueden encontrar en los mandos de PlayStation 5, ratones modernos, smartwatches y otros dispositivos, pero la transición hacia estos componentes ha sido realmente lenta.
Todavía hay muchos productos electrónicos que requieren de las tradicionales pilas AA y AAA, y un claro ejemplo de ello son los mandos de Xbox Series X|S o el control remoto de los Fire TV Stick.
La pregunta es: ¿por qué no todo es recargable y ya? Aunque pueda parecer que las pilas desechables están cerca de desaparecer, la realidad técnica es bastante diferente.
Según explican especialistas del sector, existen motivos prácticos y económicos que mantienen a estos formatos más vigentes de lo que muchos imaginan e incluso podrían seguir siendo esenciales por muchos años más.
Las pilas siguen siendo la opción más eficiente para muchos dispositivos de bajo consumo

Las tradicionales pilas se utilizan desde la década de los 40 y hoy en día siguen siendo cruciales para muchísimos dispositivos electrónicos o accesorios.
Un técnico especializado lo resume de forma contundente desde Melablog: "Tardarán mucho en desaparecer". Lo que comenta es que esta decisión de mantenerlas en la industria no se trata de una falta de innovación porque está más que claro que las baterías recargables son la evolución, sino de la propia naturaleza de algunos aparatos.
Los controles remotos, sensores domésticos, teclados inalámbricos y ratones no demandan energía de manera constante, lo cual deja un patrón energético de pulsos esporádicos que se mantienen en un tipo de "modo de espera".
En cambio, las pilas AA fueron diseñadas para suministrar energía de forma lenta y estable a largo plazo. Aproximadamente, un ratón inalámbrico puede ser capaz de funcionar por un año sin reemplazarlas, algo que es difícil de igualar para las baterías de iones de litio que están integradas en determinados mecanismos.
Por eso, las recargables no siempre son la mejor opción para operar en un rango de máxima eficiencia porque, dependiendo del dispositivo, la autonomía es inferior.
Es decir, sale mejor la inversión de las tradicionales, además de que incorporar una batería recargable implica mucho más que sustituir una pila por otra tecnología.
Para ello se requiere de un sistema completamente aparte para gestionar la carga, conectar a puertos correspondientes y emplear circuitos de protección térmica.
En dispositivos económicos, especialmente aquellos que rondan los 15 o 20 euros, estos elementos incrementan significativamente los gastos de producción.
Estas pilas todavía tienen futuro debido al precio y el impacto ambiental
El experto agrega que las AA ni las AAA van a tener un final pronto. Hasta las triple A siguen siendo indispensables a pesar de tener una capacidad energética menor.
En diseños donde cada milímetro cuenta, es crucial y por eso es que muchos mandos, linternas u otros accesorios compactos las requieren, además porque ofrecen lo suficiente como para poder ser utilizados por largos periodos.
Reducir apenas unos milímetros el grosor de un producto puede generar importantes ahorros en materiales, transporte, almacenamiento y fabricación cuando se fabrican a gran escala.
Es cierto que las pilas agotadas requieren una gestión adecuada para evitar problemas medioambientales, pero las baterías de iones de litio integradas también presentan desafíos importantes.
Selladas dentro de los aparatos, no pueden reemplazarse fácilmente, convirtiéndose en un riesgo al ser un residuo electrónico. Reparar o sustituir esa batería resulta poco práctico o económicamente inviable.
Sin embargo, la alternativa que más está llamando la atención es un punto medio: las pilas recargables AA y AAA de tecnología NiMH. Con estas es posible tener una buena autonomía y recargar hasta cientos de veces.
Así se reduce el consumo de las pilas tradicionales desechables, se disminuye el impacto y se obtienen buenos resultados energéticos. En algún punto, esta se convertirá en la solución más adecuada para el futuro de la industria tecnológica.
