Programador ayuda a su jefe a integrar la IA en la empresa: dos semanas después, él y 160 de sus compañeros fueron despedidos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Fei Zhaojun perdió su empleo junto a unos 160 compañeros apenas dos semanas después de que su jefe le preguntara si la inteligencia artificial podía sustituir a los programadores.
La IA se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la productividad en empresas de todo el mundo. Muchos trabajadores incluso animan a sus jefes a implementar sistemas automatizados que aligeren la carga de trabajo y optimicen procesos repetitivos.
Sin embargo, esta estrategia puede volverse contra quien la propone, y el caso de Fei Zhaojun, programador de 40 años, ilustra las consecuencias imprevistas de acelerar la adopción tecnológica sin garantías laborales.
Según Fortune, Fei ayudó a su jefe a evaluar si la inteligencia artificial podía reemplazar tareas de codificación. Dos semanas después, él y unos 160 compañeros fueron despedidos. Lo que comenzó como una sugerencia para mejorar la eficiencia se convirtió en su propio despido.
La IA ya está cambiando el trabajo de los programadores

Hasta hace poco, Fei dudaba de que los sistemas de IA pudieran hacer correctamente el trabajo de un programador, pero su percepción cambió al comprobar cómo evolucionaban estas herramientas y cómo las empresas empezaban a utilizarlas.
Ahora considera que muchos puestos de programación de nivel intermedio son vulnerables a la automatización. Tras perder su empleo, ha aprovechado para crear vídeos sobre la vida cotidiana mientras decide cuál será su siguiente paso.
Cabe mencionar que este caso no es un incidente aislado, ya que China experimenta una adopción masiva de IA en el sector empresarial, impulsada por políticas estatales y competencia tecnológica global.
Según datos de IDC, firma de inteligencia de mercado, el uso de modelos de IA y agentes automatizados en empresas industriales chinas saltó del 9,6% en 2024 al 47,5% el año pasado.
Este crecimiento exponencial refleja una transformación estructural del mercado laboral chino, donde las empresas no solo automatizan tareas, sino que reemplazan roles completos de programación, análisis y gestión.
Debido a esto, la velocidad de este cambio supera la capacidad de adaptación de muchos trabajadores, lo cual es un problema muy importante no solo en China, sino en todo el mundo.
El plan estatal como acelerador

El gobierno chino ha convertido la inteligencia artificial en prioridad nacional. La iniciativa "AI Plus" y el plan quinquenal hasta 2030 buscan integrar IA en todos los sectores económicos para ganar ventaja tecnológica frente a Estados Unidos.
Esta política no es opcional para muchas empresas, sino un mandato implícito que acelera decisiones de reestructuración. Por ello, la presión competitiva entre empresas tecnológicas chinas amplifica este efecto.
Compañías como Alibaba y Tencent compiten por demostrar liderazgo en implementación de IA, creando un entorno donde la automatización se convierte en ventaja competitiva inmediata, independientemente de sus costes sociales.
No obstante, el crecimiento económico chino se ha ralentizado y el desempleo en las grandes ciudades del país ronda el 5 %, mientras que la tasa entre jóvenes de 16 a 24 años que no estudian es aproximadamente tres veces superior.
La historia de Fei Zhaojun muestra que la IA no está cambiando únicamente las herramientas con las que trabajan las personas. También está modificando qué tareas necesitan realmente las empresas y cuántos empleados hacen falta para realizarlas.
Para algunos será una oportunidad para cambiar de profesión; para otros, el reto será encontrar un nuevo lugar en un mercado donde la tecnología ya no es solo una ayuda, sino parte de la competencia.
