Lo que nunca te contaron: cómo se decide si un chip Intel será i3, i5, i7 o i9

Tipos de chips de Intel
Tipos de chips de IntelMontaje/Freepik/IA

La razón por la que los procesadores de Intel obtienen diferentes clasificaciones no solo se debe a la potencia, sino por el proceso de fabricación y el control de calidad.

Así como Nvidia cuenta con varias series de tarjetas gráficas GeForce RTX, Intel clasifica sus procesadores de una manera similar y AMD le sigue los pasos en una organización parecida, aunque hay un trasfondo mucho más grande de lo que imaginas.

La familia Core i-series debutó en 2008 y, desde entonces, no han parado de llegar nuevas generaciones con mejor potencia y eficiencia. Actualmente, ya hay una variedad de opciones disponibles que se adaptan a distintos dispositivos de gama baja, media o alta.

Pero, ¿la categoría se determina desde el comienzo? Aunque es cierto que la fabricación tiene el enfoque que decida la compañía, hay un proceso crucial por el que se diferencian los chips de Intel dependiendo de sus características que escalan progresivamente de i3 a i9.

Cómo se clasifican los chips Intel: así funciona el proceso de “Binning”

Chip de Intel montado en PC
Chip de Intel montado en PCPexels

Normalmente, la categorización que aplica Intel se debe a las especificaciones de diseño durante la fabricación, determinando las capacidades de los chips fabricados en masa para darles un "sello i" de la serie correspondiente.

Según explican los desarrolladores de la compañía en la página oficial de soporte, “no existe un procesador que se adapte a todas las necesidades, pero seleccionar el adecuado puede ser beneficioso”.

Por esta razón, durante la producción hay algunos puntos clave. Primero está el Número de núcleos y subprocesos (Threads), donde los chips de gama alta son los que cuentan con mayor capacidad de núcleos P-Cores y E-Cores.

Después, está la memoria caché L2 y L3 que se encarga de reducir la latencia durante el uso de los datos en el núcleo de la CPU, incluida especialmente en los i7 e i9.

A esto se le suma la velocidad de frecuencia, que va de menos a más dependiendo de la potencia del procesador, siendo cruciales para multitareas de trabajos profesionales o gaming exigente.

Lo otro que influye en si es de baja o alta gama son los carriles PCle, gráficos de iGPU y la posibilidad de overclocking. Algunas de estas tecnologías se identifican en la nomenclatura de los procesadores de Intel con letras o números.

Potencia de procesador Intel en portátil
Potencia de procesador Intel en portátil

Pero eso no es todo, también está el proceso de “Binning” que sí es el verdadero “secreto” detrás de esta clasificación de los semiconductores.

Es un paso mediante el cual se hace la categorización de manera individual dependiendo del rendimiento y calidad después de la creación, por lo que un solo diseño puede registrarse en varias categorías.

A este Binning también se le conoce como “Lotería del Silicio” la producción de una serie o generación completa, empieza por un solo diseño de “alto rendimiento” para después pasar cada uno de estos chips por un control de calidad (QA) y rigurosas pruebas.

Si ocurre algún problema o se identifica algún defecto, sea muy grande o diminuto, un procesador que en un principio iba a ser un Core i9, podría “perder” núcleos o no llegar a las frecuencias adecuadas y su categoría ser vería obligada a reducirse.

De esta manera pasaría a la “reclasificación” tras los fallos que presenta y para evitar que sea desechado, se aprovecha como una serie inferior a la que estaba destinada a ser.

Por ejemplo, lo que iba a ser originalmente un i9 con errores, pasa a convertirse en un i7 o menor dependiendo de los núcleos, memoria caché u otros apartados defectuosos.

Esto es interesante porque quiere decir que una gran parte de los procesadores de gama baja son, posiblemente, chips de gama alta que no lograron pasar las pruebas de calidad y tuvieron que convertirse en i3 o i5 cuando en realidad iban a ser i7 o i9.